Un trabajador que fue despedido tras activar una alarma por vapear en una fábrica recibe una indemnización de 22.000 libras
Luke Billings, empleado durante más de una década en la fábrica de Nestlé en Staffordshire, Reino Unido, fue despedido después de que una alarma de incendios se activara en octubre de 2023, según informó MetroUK. Las cámaras de seguridad mostraron al trabajador entrando en un baño, donde se produjo el incidente mientras utilizaba un vapeador.
Tras revisar las imágenes, la compañía lo interrogó sobre el uso de vapeadores. Billings reconoció que los utilizaba en su vida personal, pero no admitió haber fumado durante su turno.
Nestlé lo despidió por falta grave, alegando un riesgo para la salud y la seguridad, pérdida de confianza al considerar que no decía la verdad, y una pérdida de producción derivada del incidente.
Un tribunal de empleo en Nottingham determinó que Nestlé no tenía base suficiente para despedirlo. Billings recibió £22.216 por despido improcedente, además de una compensación adicional por los salarios que habría percibido al reincorporarse un mes después del incidente. El tribunal concluyó que el trato desfavorable no estaba relacionado con su discapacidad y que la decisión de despedirlo se debió a que no admitió su responsabilidad ni pidió disculpas.
Billings alegó que su despido estaba vinculado a su situación médica, ya que estaba regresando al trabajo tras un año de baja por enfermedad y depresión. El tribunal rechazó la acusación de discriminación por discapacidad, pero sí confirmó que el despido fue injusto.
