Competencia quiere limitar el papel de las farmacias en la venta de pruebas de autodiagnóstico como test de covid y embarazo
Competencia quiere limitar el papel de las farmacias en la distribución de pruebas de autodiagnóstico. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha interpuesto un recurso contencioso-administrativo contra las medidas del real decreto 942/2025, por el que se regulan los productos sanitarios para diagnóstico "in vitro", que establecen la venta exclusiva de productos para autodiagnóstico, como test de Covid-19 o pruebas de embarazo, en farmacias, tanto de forma presencial o en sus páginas web. La decisión de la CNMC de impugnar la medida es un ataque directo a la labor de las farmacias, ahora en el foco del organismo dirigido por Cani Fernández.
Según ha detallado el organismo en un comunicado, el recurso presentado también impugna el artículo del real decreto que prohíbe vender este tipo de productos a través de máquinas expendedoras, cuando la misma normativa sí permite este canal para productos sanitarios no sujetos a prescripción.
Competencia considera que estas medidas son "desproporcionadas" y "excesivas", ya que "reducen la competencia de forma innecesaria, pueden elevar los precios, restringen el acceso a estos productos y limitan los puntos de distribución, lo que puede dificultar la gestión de situaciones excepcionales de alta demanda con riesgo de desabastecimiento". En cuanto a las máquinas expendedoras, Competencia incide que en eliminar este canal de venta priva el acceso a estos productos fuera del horario de apertura. En el caso de la venta en línea fuera de las webs de las farmacias, la CNMC subraya que estos intermediarios o marketplaces son establecimientos autorizados.
En este sentido, la CNMC expone que, en otros países, las pruebas de autodiagnóstico se venden en supermercados, parafarmacias, droguerías o plataformas online. Esto, según su criterio, "mejora la disponibilidad, aumenta la competencia y baja los precios. Asimismo, en situaciones de alta demanda como la pandemia del covid‑19, se agiliza la respuesta y se reducen los riesgos de desabastecimiento".
El organismo considera que otros establecimientos ajenos a las farmacias, plataformas digitales y máquinas expendedoras pueden también garantizar la seguridad y efectividad de estos artículos. "Los requisitos necesarios de seguridad, conservación y trazabilidad pueden garantizarse en aquellos establecimientos que ya cumplen con normas estrictas para vender sus productos (como las parafarmacias o las droguerías). Además, los prospectos ya ofrecen la información de uso necesaria, que puede complementarse con asesoramiento en las farmacias o centros de salud", asegura.
Este golpe a las farmacias también tendrá un impacto en los consumidores si se llegan a eliminar las prohibiciones contenidas en el real decreto. Las farmacias no solo venden estos productos, sino que proporcionan asesoramiento profesional sobre su correcto uso. Esto es especialmente relevante para pruebas médicas sensibles, como las de Covid-19 o embarazo, donde un uso incorrecto puede derivar en falsos resultados y consecuencias para la salud. Asimismo, las farmacias cumplen con estrictos estándares de almacenamiento y trazabilidad de productos sanitarios que podrían no estar asegurados en otros establecimientos, lo que afecta a la eficiencia de las pruebas. Además, dispersar la venta a múltiples canales no necesariamente agiliza la disponibilidad, sino que podría generar caos logístico y falta de control sanitario.
