Víctor Arpa, abogado laboralista: "Tu empresa podría estar quitándote un permiso de cinco días y tú no lo sabes"
El artículo 37 del Estatuto de los Trabajadores regula algunos de los derechos básicos relacionados con la jornada y los descansos laborales, entre ellos los permisos retribuidos. En sus dos primeros apartados establece, por un lado, que la duración máxima de la jornada ordinaria de trabajo será de cuarenta horas semanales de trabajo efectivo de promedio en cómputo anual y reconoce la posibilidad de distribuirla de manera irregular mediante negociación colectiva o acuerdo con la empresa. Por otro lado, fija los descansos mínimos dentro de la jornada y entre jornadas, así como el descanso semanal que corresponde a los trabajadores, garantizando pausas necesarias para la recuperación y la conciliación.
En el apartado tercero del mismo artículo, el que hoy nos ocupa principalmente, se recogen los principales permisos retribuidos que pueden solicitar los trabajadores cuando se producen determinadas circunstancias personales o familiares. Entre ellos se encuentra el permiso por matrimonio, que da derecho a quince días naturales de descanso, así como el permiso de cinco días por accidente o enfermedad grave, hospitalización o intervención quirúrgica sin hospitalización que requiera reposo domiciliario de familiares cercanos o convivientes.
También se contemplan permisos por fallecimiento de familiares, por traslado del domicilio habitual, por el cumplimiento de un deber inexcusable de carácter público o personal y por funciones sindicales o de representación de los trabajadores. A estos se suman otros supuestos como el tiempo necesario para realizar exámenes prenatales y técnicas de preparación al parto o para acudir a consultas médicas relacionadas con la adopción o el acogimiento.
La importancia de conocer tus derechos
A pesar de que estos derechos están reconocidos en la legislación laboral, existe un amplio desconocimiento entre los trabajadores sobre su alcance real y sobre cómo deben solicitarse. Muchas personas no saben cuándo pueden reclamar estos permisos, cómo justificar su uso ante la empresa o de qué manera se calcula la retribución durante esos días. Esta falta de información provoca que, en algunos casos, los empleados renuncien a ejercer derechos que les corresponden o acepten interpretaciones restrictivas por parte de la empresa, lo que pone de relieve la importancia de conocer con mayor detalle las garantías recogidas en la normativa laboral.
La clave del permiso de cinco días para cuidar a familiares
Víctor Arpa, abogado laboralista que se ha dado a conocer por su contenido en redes sociales sobre los derechos laborales de los asalariados, expone las claves que debes conocer sobre uno de los permisos laborales más habituales. "Sabías que tu empresa puede estar quitándote un derecho y que tú ni siquiera lo sepas", comienza explicando el profesional del derecho laboral entorno a esta cuestión. En este contexto, cabe resaltar que el experto se refiere al permiso retribuido de cinco días que puedes reclamar siempre y cuando tengas que cuidar de un familiar afectado por una enfermedad.
De esta manera, explica cuál es el "truco" que muchas empresas llevan a cabo con motivo del desconocimiento de sus trabajadores. "Imagínate esto: operan a tu madre un lunes. Pides el permiso de cinco días para cuidarla y la empresa te dice que tiene que empezar hoy o lo pierdes. Pues cuidado, porque no siempre es así", comenta como si de un caso real se tratara. Esta situación es más común de lo que parece y, por ende, ha de ser tenida en cuenta siempre. En estos casos, a la compañía le conviene que el permiso se extinga cuanto antes, pero en el mismo viene recogida la elección propia de los días por parte del empleado.
"El Tribunal Supremo ha dejado claro que este permiso de cinco días para cuidar a familiares no tiene por qué empezar el mismo día del hecho. Puedes usarlo cuando realmente sea necesario para cuidar a esa persona", confirma. De esta manera, el trabajador podrá gestionar este permiso de la manera que quiera. "Piensa en algo muy habitual. Tu familiar sale del hospital, pero quien de verdad necesita ayuda es cuando llega a casa, unos días después. Ahí es cuando tiene sentido que estés tú", declara.
Así es como debes actuar con la empresa
Arpa explica cómo en esta clase de situaciones la comunicación con la empresa resulta ciertamente difícil en materia de planificación y gestión. "El problema es que muchas empresas obligan a empezar el permiso inmediatamente, como si fuera un trámite, cuando en realidad la finalidad del permiso es cuidar", agrega. Por el contrario, debe prevalecer la decisión del empleado por encima de la compañía, pero se debe de seguir un paso muy sencillo para ello. "Mi consejo: si necesitas usarlo más adelante, pídelo por escrito y explica por qué es necesario en ese momento", concluye,
