17 cristianos asesinados por el Estado Islámico en el Congo y otros 100 secuestrados
“Diecisiete combatientes cristianos murieron, casi 100 fueron capturados y sus casas fueron incendiadas en un sangriento ataque muyahidín en Ituri, en el Congo en el que confiscaron algunas de sus pertenencias; toda alabanza sea para Alá.”.
Así lo informa en sus redes el Estado Islámico (Daesh, Isis), lo que viene a confirmar los que algunos se empeñan en negar desde el país africano, incluso con desconsideraciones hacia los periodistas que informan de estos asuntos. Es una triste realidad de la que son culpables los que cometen los crímenes, pero ocultar la realidad, disfrazarla de simple “bandidaje”, no conduce a nada.
Isis da cuenta de otras acciones criminales en el mismo país, en este caso contra soldados regulares.
-- “Según informaron fuentes militares a la agencia de noticias Amaq (que controla Daesh), combatientes del Estado Islámico atacaron el cuartel general del ejército congoleño que custodiaba una mina china en la aldea de Mushasha, cerca de la ciudad de Bandijaido, en la provincia de Ituri. Las fuentes añadieron que el ataque dejó siete soldados muertos; el resto huyó, incendió su cuartel general y se apoderó de sus armas. Las fuentes explicaron que los militantes asaltaron la mina, que está gestionada por una empresa china, e incendiaron la mayor parte del equipo y los materiales que había en su interior, así como el alojamiento de los trabajadores chinos”.
-- “Con la ayuda de Alá, los soldados del Califato arrestaron a dos milicianos leales al ejército cruzado congoleño cerca de la aldea de Loloa en Ituri , los masacraron y toda alabanza sea para Alá”.
-- “Por la gracia de Alá, los soldados del Califato se enfrentaron con elementos de la milicia leal al ejército cruzado congoleño cerca de la ciudad de Loluwa en la región de (Ituri), resultando en la muerte de un elemento y la huida del resto, alabado sea Alá”.
Claro que son bandidos, delincuentes en definitiva, pero cuando atacan a los cristianos lo hacen con un fin concreto dentro de una estrategia general del Estado Islámico de imponer una islamización forzosa en África, lo que normalmente se llama genocidio.
