Mas de un millón de euros de indemnización para una mujer francesa que fue al hospital por un tobillo roto y terminó con una pierna amputada
La justicia francesa ha concedido una indemnización superior a 1,2 millones de euros a una vecina de Poitiers que perdió su pierna izquierda como consecuencia de una infección contraída durante dos ingresos hospitalarios consecutivos.
El tribunal administrativo de la ciudad consideró probado que el centro hospitalario universitario incurrió en "una gruesa serie de incumplimientos" en la atención dispensada a la mujer, que inicialmente había acudido al servicio de urgencias por una fractura de tobillo.
La cantidad final, que incluye 210.000 euros en intereses acumulados durante la tramitación del procedimiento, se acerca a los 1,23 millones de euros, aunque la reclamación inicial de la afectada superaba los tres millones.
Los hechos, según informa el medio France 3 Nouvelle-Aquitaine se remontan a diciembre de 2016, cuando la entonces paciente de 44 años ingresó en el CHU de Poitiers por una fractura de tobillo izquierdo.
Durante esa estancia contrajo una primera infección nosocomial que, según consta en el expediente, pudo ser tratada. Sin embargo, exactamente un año después, en diciembre de 2017, sufrió una nueva fractura, en este caso de tibia y maléolo de la misma pierna, y volvió a ser intervenida en el mismo centro.
Fue entonces cuando se produjo el segundo contagio hospitalario, esta vez por estafilococo dorado, que no recibió el tratamiento adecuado.
Dieciocho meses de abandono y una amputación evitable
El abogado de la demandante declaró en una noticia publicada por France 3 Nouvelle-Aquitaine que la verdadera negligencia no fue tanto la infección en sí, sino la falta de reacción del hospital durante el año y medio siguiente.
"Una infección nosocomial puede ocurrir; a veces hay fallos en las normas de higiene. Pero aquí la dificultad es que la infección se contrajo y después, durante 18 meses, no hicieron nada", declaró el letrado a la salida del tribunal.
Durante ese periodo, la paciente solo mantuvo contacto con el servicio de traumatología, sin que ningún especialista en enfermedades infecciosas supervisara su evolución. En abril de 2018 se le diagnosticó oficialmente el estafilococo, pero las medidas adoptadas resultaron insuficientes para detener su avance.
En diciembre de 2020, los médicos no tuvieron más remedio que amputar la pierna izquierda.
La resolución judicial no solo reconoce el daño moral y físico, sino que cubre gastos específicos para mejorar la calidad de vida de la afectada.
La indemnización incluye partidas destinadas a la adquisición de prótesis especiales no reembolsadas por la seguridad social, entre ellas una adaptada para que la mujer pueda practicar equitación.
El CHU de Poitiers, que ha sido declarado responsable, deberá abonar además 124.000 euros a la caja primaria del seguro de enfermedad y asumir el 50% del coste de los cuidados futuros de la paciente. El centro dispone ahora de un plazo de dos meses para presentar recurso contra el fallo.
