El derbi madrileño entre el Atlético de Madrid y el Getafe dejó una de las imágenes más impactantes de la jornada 28 de la LaLiga. Abdel Abqar, defensor del conjunto azulón, fue expulsado tras pellizcar los genitales a Alexander Sorloth. Corría el minuto 52 y con los rojiblancos ganando por la mínima, Nahuel Molina, autor del gol, le propinaba una patada a una altura considerable de la pierna de Mauro Arambarri. En ese momento, el VAR llamó a Ortiz Arias, colegiado del encuentro, para revisar una posible roja. La sorpresa llega aquí para todo el mundo. La revisión no era por la acción de Molina, sino por una agresión previa de Abqar a Sorloth. En las imágenes se puede ver cómo el marroquí pellizca en los genitales al delantero colchonero, que le responde con un agarrón del brazo y lo tira al suelo. Tras revisar la acción en el monitor, Ortiz Arias decidió expulsar al jugador del Getafe y mostrar tarjeta amarilla al noruego. Según Martínez Montoro, el colegiado actuó de forma correcta: «Tras llamada y revisión del VAR, muestran tarjeta roja a Abqar por pellizcar/ tocar las 'partes nobles' de Sorloth. Luego, el jugador del Atlético de Madrid agarra del brazo al adversario y se lo quita de encima medio. Le muestra amarilla, pero se juega la roja por emplear fuerza excesiva». Finalizado el partido, Abqar compareció ante el micrófono de Movistar: «Hago la entrevista por la roja. No fue mi intención tocar al jugador en esa zona. En el partido chocamos, pero ni una vez he pensado tocarle ahí. Juro que no pensé en tocarle ahí. Quería chocarle como pasa en el fútbol. El árbitro ha visto, pero no quería tocarle ahí. Le paran ahí, pero si veis el vídeo ni le miro. Le quería tocar la barriga. No fue mi intención agarrarle en esa zona». José Bordalás también se refirió tras el encuentro a la polémica expulsión de su jugador y mostró su desacuerdo con la decisión arbitral. «Están forcejeando y Abqar no mira y creo que le tira del pantalón, no de los huevos. Nunca vi expulsar a un jugador por eso». El técnico del Getafe también reclama la segunda amarilla para Sorloth por un codazo a Zaid que incluso le provocó sangre en el labio. «Nunca entenderé los criterios. Pensábamos que revisaban esa acción. A nosotros nos hubiesen expulsado», explicó el entrenador azulón. No es la primera vez que un gesto de este tipo provoca polémica en un terreno de juego. Uno de los casos más recordados ocurrió en 1991 durante el Real Madrid-Valladolid, cuando Míchel, centrocampista blanco, le tocó repetidamente los genitales a Valderrama, futbolista colombiano del Pucela, en un saque de esquina. La escena se convirtió en una de las imágenes más recordadas del fútbol español y terminó con una sanción económica para el madridista. Más recientemente, el fútbol femenino también vivió una situación similar. En 2025, la jugadora del Barcelona Mapi León le tocó los genitales a la futbolista del Espanyol Daniela Caracas durante un derbi catalán, una acción que generó un intenso debate y reavivó la discusión sobre este tipo de comportamientos dentro del campo. El Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) entró de oficio en el caso, le abrió un expediente a la jugadora azulgrana y finalmente le impuso dos partidos se suspensión en base al artículo 129 del reglamento por «conductas contrarias al buen orden deportivo».