La sorprendente carga hallada en una maleta en Kenia: miles de hormigas vivas ocultas en tubos
Un ciudadano chino de 27 años, identificado como Zhang Kequn, fue detenido en el aeropuerto internacional Jomo Kenyatta de Nairobi (Kenia) acusado de intentar sacar del país más de 2.000 hormigas reinas vivas.
Durante un control de seguridad, las autoridades encontraron en su equipaje 2.238 ejemplares, de los cuales 1.948 estaban guardados en tubos de ensayo y el resto en rollos de papel. Según las autoridades kenianas, el destino del envío era China.
El detenido llevaba apenas dos semanas en Kenia y, durante los interrogatorios, habría identificado a tres presuntos colaboradores responsables de suministrarle los insectos.
Las hormigas se venden como mascotas en Europa y Asia
El Kenya Wildlife Service (KWS) cree que el caso podría estar relacionado con otro decomiso reciente en Bangkok de hormigas procedentes de Kenia, lo que apunta a la existencia de una red internacional dedicada a su tráfico.
En los últimos años ha aumentado la demanda de algunas especies entre coleccionistas que las crían en hormigueros artificiales como mascotas. Algunas, como Messor cephalotes, pueden alcanzar precios elevados en el mercado ilegal. Estas hormigas están protegidas por tratados internacionales y su comercio está regulado por el Protocolo de Nagoya.
No es la primera operación de este tipo. En mayo del año pasado, un tribunal keniano condenó a cuatro personas a un año de prisión por intentar sacar del país unas 5.000 hormigas gigantes africanas.
Según las autoridades, los traficantes utilizan tubos de laboratorio y jeringuillas modificadas que permiten mantener vivos a los insectos durante hasta dos meses durante el transporte.
Los expertos recuerdan que las hormigas desempeñan un papel clave en los ecosistemas, ya que mejoran la fertilidad del suelo y dispersan semillas, por lo que las autoridades kenianas han pedido reforzar la cooperación internacional para frenar este tipo de tráfico.
