Thiago Pitarch, al escuchar la ovación del Bernabéu: "¿Es a mí?
Thiago Pitarch fue sustituido en el minuto 76 del Real Madrid- Manchester City y no se creía que el ruido del estadio fuera por él: “Lo escuché justo cuando estaba yéndome al banquillo y se me ponía la piel de gallina. Dije: ‘¿Me están llamando a mí?’, ha asegurado a los medios del club. "Estoy muy contento, lo vi en vídeo y es un orgullo. Sobre todo para mi familia y para mí, son muchos años de trabajo”.
Intenta que lo que le está pasando no le cambie mucho: “Soy un chico bastante humilde, siempre estoy con los míos, mi familia y mis amigos. No creo que esto me esté cambiando mucho. Está pasando todo bastante rápido. Pero lo estoy viviendo con mucha naturalidad, con mi familia y mis amigos de siempre”, contó Pitarch, que insiste en anclar su presente en el entorno que lo ha acompañado desde que empezó a darle patadas a un balón en la Fundación del Atleti, al lado de su casa, cuando tenía tres años.
El recorrido de Pitarch antes de llegar al Real Madrid traza un itinerario por la periferia de la capital: desde esa base del Atlético, donde estuvo hasta los 12, pasó al Getafe, club en el que permaneció cinco años y medio, antes de dar el salto al Leganés, que fue la última estación antes de que el teléfono sonara y todo se acelerara. “Fue durante un entrenamiento. Me dijeron que el Real Madrid estaba interesado en mí y no me lo pensé dos veces. Le dije a mis padres que sí, que íbamos ya para allí. Fue todo muy rápido porque no había mucho que pensar”, relató
El sostén de la familia
Ese salto al Real Madrid tiene detrás una estructura familiar que ha funcionado como red de contención y como motor, y que Pitarch reconoce sin titubeos como la razón fundamental de que hoy esté donde está. “Desde el primer día siempre han confiado en mí. Son los que me han enseñado este deporte desde pequeño, los que me han llevado a todos lados y nunca me han dejado solo. En todos los entrenamientos y en todos los partidos, nunca se han perdido nada. Al fin y al cabo, es muy de ellos este regalo que me ha dado la vida. Ahora a disfrutarlo mucho con ellos y sobre todo darles las gracias. Han sido un punto de inflexión muy grande en mí”.
La transición al vestuario del primer equipo, ese espacio habitado por los mejores futbolistas del planeta, ha sido menos traumática de lo que cabría esperar para alguien que llega con la etiqueta de promesa pero sin el blindaje que da la experiencia. “Creo que he entrado bastante bien en el grupo. Sobre todo con Valverde o Brahim. Los españoles son los que más hablo, pero ellos dos me ayudan mucho en los partidos. Me dicen que esté tranquilo, que juegue como yo sé, que luche, que trabaje y que, con balón, no tenga miedo”, explicó Pitarch.
La importancia de Arbeloa
Álvaro Arbeloa lo ha visto crecer desde que llegó al club, aparece como figura clave en ese proceso de adaptación, alguien que no solo le ha dado minutos sino que le ha dado algo más difícil de administrar: confianza sin condiciones. “Es muy importante para mí. Siempre me ha dado toda la confianza, desde el minuto uno. Intento devolvérsela siempre porque no me queda otra que hacerlo. Desde el primer momento ha hablado conmigo. Me dice que tenga personalidad, que sea yo y que no tenga miedo de mostrarme. Eso es lo que intento hacer para devolverle toda la confianza que me da”.
El cariño del madridismo, que Pitarch siente desde que pisó por primera vez el Bernabéu con el primer equipo, no lo vive como un regalo inmerecido ni como una presión añadida, sino como una responsabilidad que asume con naturalidad. “Lo noto desde el primer día. Creo que me han cogido bastante cariño, se lo agradeceré siempre y voy a demostrar que nunca les voy a fallar. Siempre voy a dar el máximo por esta camiseta para seguir ganando partidos como el de ayer”, afirmó, consciente de que esa conexión con la afición forma parte del ADN del club y de que mantenerla depende de lo que haga sobre el campo, no de lo que diga fuera de él.
Los valores del Real Madrid
Los valores que el Real Madrid inculca en su cantera no son para Pitarch una declaración institucional abstracta, sino un código que se respira en cada entrenamiento y que se traduce en comportamientos concretos. “No rendirse, luchar hasta el final, pelear cada día, entrenar fuerte, jugar como te enseñan aquí… Está muy bien trabajada la cantera, nos enseñan los valores de este club al cien por cien”, resumió. Cuando habla de sus referentes, Pitarch señala a los que han marcado una época y que cualquier niño que haya crecido viendo fútbol en la última década reconocería como íconos. “Modric, Cristiano Ronaldo, Kroos, Sergio Ramos. Son jugadores que han marcado una época, sobre todo en este club, y en la historia del fútbol”.
El deseo que cierra la conversacióm queda en lo inmediato, en lo tangible, en lo que puede construirse día a día con trabajo. “Seguir jugando con esta camiseta en el mejor estadio del mundo y en el mejor club del mundo. Y sobre todo ganar títulos con este equipo”, dijo Pitarch “Ni en mis mejores sueños me estarían pasando estas cosas. Estar con estos jugadores, que son los mejores del mundo, Hay que disfrutar de ellos y aprender lo máximo”.
