Un abogado laboralista expone los errores por los que no se consigue la incapacidad laboral: "Muchos no se dan cuenta"
Solicitar una incapacidad permanente puede convertirse en un proceso de lo más complejo para muchos trabajadores. La burocracia, los requisitos legales, los informes médicos, los errores inesperados... existen muchos factores que pueden generar incertidumbre entre quienes atraviesan un problema de salud que les impide continuar con su actividad laboral.
En este sentido, el abogado laboralista Víctor Arpa ha querido reflejar cuál es el método perfecto para que llevar a cabo este procedimiento sea lo más correcto posible. Por tanto, el especialista ha arrojado una serie de errores frecuentes para que su audiencia no falle en el momento clave.
El primero de ellos, explica, tiene que ver con la prisa. "El primer error es pedir la incapacidad demasiado pronto", advierte. Según adelanta, muchas personas creen que un diagnóstico médico o una baja laboral son suficientes para iniciar el procedimiento. No obstante, la administración suele actuar con mayor cautela. "La Seguridad Social suele esperar a que haya pasado el tratamiento y que queden secuelas estables", señala.
"Exagerar en el tribunal médico parece buena idea, pero suele salir mal"
El segundo aparece cuando la respuesta que se recibe no es la esperada. "El segundo error es rendirse cuando llega la primera negativa", explica el jurista. En base a sus palabras, esto ocurre con bastante frecuencia y puede llevar a los afectados a abandonar el proceso antes de tiempo. "Se niegan muchas solicitudes en primera fase y muchas incapacidades se consiguen después en los juzgados", recuerda.
El tercero tiene que ver con la actitud que se mantiene ante el tribunal médico. Algunas personas creen que dramatizar la situación puede ayudar a reforzar su caso, pero el abogado asegura que suele tener el efecto contrario. "Exagerar en el tribunal médico parece buena idea, pero suele salir mal", afirma. Los especialistas que valoran los expedientes cuentan con amplia experiencia. "Tienen tus informes y mucha práctica detectando incoherencias", añade.
Por otro lado, el cuarto error es aquel que viene derivado de los problemas con los trámites administrativos. "Otro fallo muy habitual es presentar mal la solicitud", advierte Arpa. En este contexto, si se rellana mal el papel que se presenta, ya sea sin completarlo, sin complementarlo con los informes necesarios o sin cumplimentar algún dato pueden dificultar enormemente la evaluación del expediente. "Faltan informes, datos incompletos o documentación clave", resume.
Finalmente, el último fallo más repetido es el de no ser una persona apta para la solicitud y ni siquiera saberlo. "El quinto error es ni siquiera comprobar antes si cumples los requisitos de cotización", explica. Para el abogado, la incapacidad permanente no depende únicamente del estado de salud del trabajador. "La incapacidad no solo depende de la enfermedad, también de cómo prepares el procedimiento", concluye.
