China contiene su aumento del gasto militar pero mantiene intactas sus ansias sobre Taiwán
China moderó hoy en la reunión anual de su Legislativo su aumento anual del gasto en Defensa, que baja del 7,2 % al 7 %, con la cúpula militar bajo mínimos debido a casos de corrupción, aunque sin renunciar a sus pretensiones soberanistas sobre Taiwán.
Bajo una nevada en Pekín, la sesión inaugural de la Asamblea Nacional Popular (ANP), la principal cita política anual en China, congregó a los casi 3.000 diputados del país en el Gran Palacio del Pueblo situado en la plaza de Tiananmen, donde el primer ministro, Li Qiang, presentó el informe anual sobre la labor gubernamental.
Menor aumento de gasto en Defensa
En su informe, Li anunció un aumento del 7 % del presupuesto de defensa, que alcanzará este año 1,91 billones de yuanes (unos 277.000 millones de dólares), tras incrementos del 7,2 % en 2025, 2024 y 2023.
El analista Fu Qianshao, citado por el diario Global Times, afirmó que el crecimiento del presupuesto "se mantiene en un nivel razonable y apropiado", y lo vinculó con las necesidades de modernización del Ejército chino.
Sin embargo, algunas voces señalan que el presupuesto militar divulgado en los últimos años no refleja la escala del gasto real castrense de China, que en los últimos tiempos ha financiado una modernización militar que incluyó, en 2025, la entrada en servicio de su tercer portaaviones.
Pekín ha intensificado asimismo su actividad militar alrededor de Taiwán, con ejercicios de gran escala que las autoridades chinas presentan como advertencias frente a lo que consideran "fuerzas separatistas".
Este proceso coincide con una campaña anticorrupción que ha sacudido la cúpula castrense, con la caída de altos cargos como los exministros de Defensa Li Shangfu y Wei Fenghe y del exvicepresidente de la Comisión Militar Central Zhang Youxia, lo que ha dejado a este órgano dirigente del Ejército reducido a solo dos de sus siete miembros originales.
Avance hacia la "reunificación"
Li reiteró que Pekín promoverá el "avance firme de la causa de la reunificación nacional" y se opondrá a cualquier intento de independencia de Taiwán, si bien añadió que Pekín promoverá el "desarrollo pacífico de las relaciones" a ambos lados del Estrecho.
La isla, gobernada de forma autónoma desde 1949, es considerada por China una provincia rebeldepara cuya reunificación no descarta el uso de la fuerza.
Ajuste del objetivo de crecimiento
En el plano económico, Li situó la meta de crecimiento para 2026 "entre un 4,5 % y un 5 %", por debajo del objetivo de "en torno a un 5 %" fijado en los últimos tres años y el nivel más bajo desde 1991.
El primer ministro explicó que el ajuste pretende "habilitar espacio para ajustes estructurales, prevención de riesgos y reforma" en el primer año del nuevo plan quinquenal, que guiará la economía china hasta 2030 y cuya aprobación está prevista durante este evento.
El informe también mantuvo sin cambios otras metas macroeconómicas, como un déficit presupuestario del 4 %, un techo de inflación del 2 % y una tasa de desempleo urbano en torno al 5,5 %.
Pekín reiteró su apuesta por estimular la demanda interna mediante inversiones en infraestructuras, emisiones de deuda especial y medidas para impulsar el consumo y estabilizar el sector inmobiliario.
El diputado por la provincia central de Henan Chen Baochao señaló a EFE que prestó atención en el informe de trabajo sobre todo al desarrollo rural: "Cuando hay gente, hay trabajo, cuando hay trabajo hay desarrollo y entonces los habitantes pueden ganar más dinero y ser más felices", afirmó, al defender políticas que revitalicen los pueblos.
Una sociedad "amigable con la crianza"
Li anunció también medidas para afrontar el declive demográfico del país, cuya población encadena varios años de descenso.
El Gobierno promoverá la construcción de una sociedad "amigable con la crianza" y mejorará el sistema de permisos por maternidad, además de ampliar los servicios de atención a la vejez ante el acelerado envejecimiento poblacional.
Según datos oficiales, 2.765 delegados asistieron a la inauguración, mientras que 113 no acudieron, cerca del 4 % del total, una cifra de ausencias superior a la habitual y que se produce entre bajo las fuertes medidas de seguridad habituales y en medio de destituciones e investigaciones en la cúpula militar y política.
Al igual que en otras grandes citas políticas, una legión de vigilantes supervisa estos días los puentes de Pekín, una constante desde que, en 2022, durante el XX Congreso del PCCh, un hombre colgó unos carteles en un puente de una autopista en los que pedía elecciones libres, tras lo cual fue arrestado.
