Absueltos dos activistas de Greenpeace acusados de abordar una lancha policial por falta de credibilidad de los agentes
La jueza resuelve que la protesta de la ONG durante las jornadas del Cercle d'Economia de Barcelona era "pacifista" y censura el "exceso de celo" de la Guàrdia Urbana
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Una jueza ha absuelto a dos activistas de Greenpeace acusados de embestir con sus embarcaciones una lancha de la Guàrdia Urbana de Barcelona en una protesta en el mar en 2021, al considerar poco creíble la versión policial. La sentencia, por el contrario, considera que los tres agentes heridos actuaron con “exceso de celo” al entender que los activistas “atentaban contra su principio de autoridad”.
En su sentencia, adelantada por la agencia EFE y a la que ha tenido acceso elDiario.es, la titular del juzgado de lo penal número 7 de Barcelona concluye que existe una “duda más que razonable” sobre lo ocurrido, ya que no se ha acreditado la tesis acusatoria de que las embarcaciones de Greenpeace intentaron embestir a la de la Urbana, lesionando a los tres agentes. La Fiscalía pedía cinco años de cárcel para los activistas.
Los hechos ocurrieron el 18 de junio de 2021 cuando, con motivo de un acto organizado por el Círculo de Economía en el hotel “W” de Barcelona, situado en el frente marítimo de la ciudad, y al que acudió el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, Greenpeace llevó a cabo una acción de protesta para exigir una “recuperación verde y justa” tras la crisis por el coronavirus.
En la primera sesión el juicio, los tres agentes heridos aseguraron que las embarcaciones de Greenpeace que pilotaban los dos acusados desoyeron su petición de que se detuvieran para ser identificados, se dieron a la fuga y les intentaron embestir en varias ocasiones, en maniobras de “abordaje”.
Un relato que corroboraron otros agentes de la Urbana que vieron el incidente desde tierra, recorriendo el tramo del litoral entre Barcelona y el embarcadero del Fórum a bordo de un quad, tras oír las llamada de auxilio de sus compañeros.
Por el contrario, la magistrada destaca en su sentencia que los agentes heridos no han aportado al procedimiento el rastro del gps de su embarcación para acreditar que los acusados les habían intentando embestir. Además, los uniformados que vieron el suceso desde la playa lo hicieron “desde una distancia más que lejana, que puede llevar a distorsiones sobre lo apreciado”, apunta la jueza.
También desmienten la versión policial los vídeos que obran en la causa, que acreditan “claramente” que las embarcaciones de Greenpeace estaban participando en un “acto activista” por parte de una “organización pacifista”.
La sentencia remarca que la finalidad de los agentes tenía que ser identificar a los miembros de las embarcaciones y comprobar si habían cometido alguna infracción administrativa y remarca que “no hay duda” de que actuaron con un “exceso de celo”.
“En el malentendido de que estaban socavando su principio de autoridad, se extralimitaron en su cometido”, apunta la jueza, que resalta que los tres agentes ya denunciaron en la vía correspondiente al Ayuntamiento de Barcelona porque no tenían el material adecuado para este tipo de intervenciones.
“Todo ello lleva a una duda más que razonable sobre lo realmente sucedido cuando el cometido de la embarcación policial, no olvidemos, era identificarlos y, en su caso, averiguar si tenían alguna sanción administrativa”, insiste la jueza.
Respecto a la versión de los compañeros de los agentes heridos, que vieron el incidente desde un quad en marcha, la jueza subraya que lo observaron en movimiento y a una distancia “más que lejana”, lo que puede llevar a “distorsiones sobre lo apreciado, en una navegación por mar, con los movimientos de las embarcaciones, las estelas seguidas y los desplazamientos por agua”.
En el juicio, que finalizó el pasado viernes, 27 de febrero, la Fiscalía pidió cinco años y dos meses de cárcel para los dos activistas, acusados de los delitos de atentado a agentes de la autoridad y lesiones. Durante el juicio, los dos activistas insistieron en que su acción fue una protesta pacífica para reivindicar una transición justa y verde.
En un comunicado, Greenpeace ha celebrado la absolución de sus dos activistas, mientras que su abogado, Jose Manuel Marraco, ha afirmado que “el derecho a la protesta es la base” de la libertad “y nadie debería ser perseguido por ejercerlo”.
