Diputado Barría (DC) abre la puerta a que Jiles (PDG) presida la Cámara: “Actuamos sin ningún tipo de vetos”
En conversación con la primera edición de Radioanálisis, el diputado y jefe de bancada de la Democracia Cristiana, Héctor Barría, abordó las negociaciones para la próxima mesa de la Cámara, el rol clave del PDG y el cierre legislativo del gobierno, defendiendo una oposición “constructiva” y sin vetos.
A pocos días del cambio de mando y con un Congreso que tendrá una composición distinta y más fragmentada, el jefe de bancada de la Democracia Cristiana (DC), Héctor Barría, delineó la estrategia de su partido para la elección de la mesa de la Cámara de Diputadas y Diputados de Chile y para el nuevo ciclo legislativo que comienza el 11 de marzo.
En un escenario donde las derechas asumirán el Ejecutivo y el oficialismo pasará a la oposición, Barría enfatizó que la DC buscará un acuerdo amplio que incluya al oficialismo saliente y al Partido de la Gente (PDG), colectividad que aparece como actor clave para inclinar la balanza en la elección de la testera.
“Creo que aquí hay una gran oportunidad”, señaló el parlamentario. A su juicio, la nueva configuración abre espacio para entendimientos transversales. “La comunidad quiso que nosotros como Democracia Cristiana seamos el único referente de centro que se mantenga vigente (…) y estamos bastante avanzados en el acuerdo con el oficialismo”, afirmó.
Barría explicó que durante la semana sostuvieron conversaciones con el PDG y manifestó su expectativa de alcanzar resultados concretos antes del plazo fatal. “Esperamos que aquello tenga buenos resultados para las oposiciones, porque recordemos que aquí ya no se puede hablar de una oposición”, sostuvo, marcando distancia de una lógica de bloques rígidos.
Sin vetos y con apertura a Pamela Jiles
Uno de los puntos sensibles de la negociación es la eventual postulación de Pamela Jiles a la presidencia de la Cámara, una figura que genera resistencias en algunos sectores. Consultado sobre esa posibilidad, Barría fue enfático en descartar exclusiones.
“Cuando se trata de un acuerdo político, primero todas las personas que llegan al Congreso es porque tienen una legitimidad en su comunidad y en su electorado (…) Nosotros actuamos sin ningún tipo de vetos, creo que eso también es esencial”, planteó.
Diputada Pamela Jiles (PDG). Foto: Aton.
El diputado recordó que el PDG “rompió las conversaciones con la derecha” debido a vetos internos, y subrayó que la DC no seguirá ese camino. “De nuestra parte no existe aquello”, aseguró.
Incluso relativizó los cuestionamientos hacia figuras consideradas polémicas, señalando que la responsabilidad institucional suele moderar conductas. “El peso de la autoridad, el peso del cargo, los hace desarrollar un trabajo bastante serio”, indicó, poniendo como ejemplo la gestión de Gaspar Rivas como vicepresidente de la Cámara.
Así, abrió la puerta a que el PDG encabece la corporación si así lo establece el acuerdo global. “Si en el acuerdo será que el PDG sea quien parta liderando, nosotros no tenemos ningún inconveniente”, afirmó.
Barría también transparentó que la Democracia Cristiana aspira a ocupar espacios relevantes en la mesa y en comisiones estratégicas. Actualmente con ocho diputados —a los que se sumaría Jaime Mulet al integrarse al comité—, la bancada busca tener incidencia más allá de su tamaño.
“Aspiramos a presidir y tener vicepresidencias en la Cámara”, señaló. Y defendió la trayectoria institucional de su partido: “Cuando un DC ha estado liderando comisiones o presidencias de la Cámara, esta se destaca por sacar adelante los proyectos y no por caer en situaciones bochornosas de censura o tramitaciones que no corresponden”.
Diputados Mónica Arce, Felipe Camaño, Alberto Undurraga y Héctor Barría de la bancada parlamentaria de la Democracia Cristiana. Foto: Aton.
Cierre legislativo y críticas por falta de anticipación
Más allá de la disputa administrativa, Barría abordó el cierre del actual periodo gubernamental y la agenda pendiente, mencionando proyectos como Sala Cuna Universal y el fin del CAE. A su juicio, faltó coordinación política oportuna.
“Hubiese preferido que ese comité político (que se desarrolló el 2 de marzo) se hubiera realizado a fines de enero, para haber llegado más organizados, más coordinados para sacar adelante proyectos importantes para la comunidad”, expresó.
Sobre Sala Cuna Universal, fue crítico de sectores de derecha que —según dijo— estarían dilatando su aprobación por razones políticas. “Creo que la derecha se está oponiendo buscando excusas (…) esto pasa igual como en las comunas cuando hay cambios de alcalde: el nuevo quiere que quede su nombre en la historia. Es puro egoísmo”, afirmó.
También defendió avanzar en soluciones para la clase media endeudada por estudios. “Poner fin al CAE es llegar a aquellos profesionales que están endeudados (…) y por puro egoísmo creo que no se está logrando sacar adelante”, sostuvo.
Aunque valoró el diálogo convocado por el Ejecutivo en su fase final, insistió en que la ciudadanía espera resultados concretos. Para Barría, “la comunidad más que ver gente reunida quiere que proyectos que son importantes se hubiesen ya aprobado”.
