La decisión de Scariolo que marcó la final de Copa: un enfado que acabó en desconexión
Baskonia hizo historia y se coronó campeón de la Copa del Rey por primera vez desde 2009. Galbiati lideró una historia de película en un equipo que se metió como quinto clasificado y alejado del favoritismo, pero que acabó levantando merecidamente el título tras ganar a Barcelona y Real Madrid. Timothe Luwawu-Cabarrot fue el máximo anotador con 28 puntos, pero el MVP fue para un Tren Forrest que alcanzó los 22 puntos en la final.
El Real Madrid entró en el último cuarto con cinco puntos de ventaja que acabaron en 11 de desventaja tras un último cuarto fatídico. La jugada decisiva fue el tapón de Mamadi Diakité a Mario Hezonja, cuya épica en la final se quedó a medias. Segundos antes metió un triple que hacía soñar a los blancos con otra nueva remontada épica como ante Valencia en la semifinal, pero caminar por el filo no siempre sale bien. El análisis de la final deja varios momentos claves, pero todo empezó a decantarse en el primer cuarto con el propio jugador croata y Scariolo como protagonistas.
Un cambio que marcó la final
Quedaban 5:35 del primer cuarto y el Real Madrid vencía por 15-9 tras un inicio cómodo de partido, pero, tras un barrido ilegal de Tavares, Scariolo decidió sentar a Mario Hezonja para dar entrada a Trey Lyles. El croata se marchó muy serio al banquillo y ni siquiera dio la mano al técnico italiano. Scariolo rápidamente se fue a hablar con él, pero el Hezonja ni siquiera le miraba mientras recibía las explicaciones.
Esa decisión marcó el partido a corto y largo plazo, no solo por la tensión entre ambos. El Real Madrid solo volvió a anotar una canasta en más de tres minutos y el marcador pasó del 15-9 al 17-19, con un Baskonia de lleno en el partido y lleno de confianza. La realidad es que el Real Madrid había empezado como un tiro y Hezonja, que parecía seguir en la semifinal, también. El alero blanco sumaba ya cinco puntos de los 13 primeros blancos y había obligado a Galbiati a pedir un tiempo muerto para frenar la sangría, pero tras el cambio no volvió a ser el mismo.
Una rotación cuestionada
Hezonja siguió anotando al volver tras el cambio, pero dio la sensación de no tener la misma chispa pese a finalizar con 15 puntos y acabó con un tres de ocho en tiros de dos. Estuvo más fino en los triples, pero dio la sensación de que la bestia había sido enjaulada por uno de los suyos. El croata acabó con un balance de -5 puntos al final del encuentro y nadie sabe lo que hubiera pasado si Scariolo le hubiera mantenido en el primer cuarto.
El técnico italiano claro su reparto de minutos y ni que fuera una final le hizo cambiar su idea inicial. Hezonja fue el segundo jugador que más estuvo en cancha con 24:46 disputados, pero con la sensación de que todo estaba estipulado previamente y que no había margen para las rachas. Esto no solo se apreció con su figura, también con la de Len. El ex de los Lakers se marchó al banquillo con un +9 en 06:47, pero no volvió a jugar en la segunda parte ni cuando Tavares descansó.
Scariolo aludió a la ausencia de presión de Baskonia a la hora de analizar la derrota, que resumió así: "Algo ha faltado. Ese punto extra para no permitir esos tiros de Howard, de Forrest, dos rebotes que hemos perdido... algo más de paciencia en los tiros. Un poco de todo pero es mejor hacer consideraciones más detalladas después de ver el vídeo". El técnico ha perdido sus dos primeros títulos, la Supercopa y la Copa del Rey, y ya solo tiene dos bazas para tocar metal este año. Un año en blanco complicaría seriamente su futuro al mando del banquillo del Real Madrid.
