Daniela Puentes y proyecto de Sala Cuna Universal: “Está pensado en la productividad, pero deja de lado a las infancias”
En conversación con la primera edición de Radioanálisis, la académica de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile y jefa de carrera de Educación Parvularia, Daniela Puentes, abordó el proyecto de Sala Cuna Universal que el Gobierno busca aprobar antes del cambio de administración.
Puentes explicó, en primera instancia, que el proyecto tiene una dimensión social y una pedagógica, siendo la social la que responde a la universalización del derecho a la sala cuna para trabajadoras y trabajadores. Sin embargo, aseguró que desde la dimensión pedagógica, que responde a las infancias, hay varios temas pendientes.
En palabras de la experta, está la Ley de Modernización de la Educación Parvularia, que genera tensión por su asociación con Sala Cuna porque hay sectores rurales donde, derechamente “no llegan salas cunas y hay programas no convencionales o alternativo de educación parvularia”.
Desde ese punto de vista, el proyecto “se ve como un dispositivo más productivo y deja de lado temas como el bienestar superior de los niños, pedagógicos o un currículum bien enfocado. De alguna manera, se está dejando de lado el homogeneizar la educación parvularia y eso es nefasto para las infancias, porque tienen el derecho fundamental de desarrollarse libres”, aseguró la jefa de carrera.
Para Puentes, el proyecto, como está, amenaza la “pedagogía lenta” y “la conexión ineludible”, entre otros puntos relevantes que deben desarrollarse en la infancia.
Sobre el futuro del proyecto, considerando la semana que le queda a esta administración para legislar, la experta dijo que es mejor que el debate se demore a que se zanje tal como está. “Aquí hay temas de apego, de rituales que son necesarios para la crianza, como dar espacio a las mujeres para que amamanten a sus hijos de manera tranquila (…) Creo que no es pérdida de tiempo. Si el proyecto se puede demorar un poquito más e incluir estos elementos desde la dimensión pedagógica, va a garantizar esa calidad”, enfatizó.
Señaló que se trata de la “calidad en las interacciones sociales que deberían tener las infancias, sino el proyecto tiene una pobreza relacional porque es totalmente pensado en la productividad, en que las mujeres se inserten en el sistema laboral, pero deja de lado a las infancias su bienestar”.
Punto de prensa de la ministra de la Mujer, Antonia Orellana, sobre Ley de Sala Cuna. Sebastian Cisternas/Aton Chile.
La académica recordó que Chile se adhiere a la Convención de los Derechos de las Infancias, “donde la educación es uno de los elementos fundamentales en ese tratado. Entonces, si el proyecto no toma atención al riesgo de estandarizarse pedagógicamente, que todos hagan lo mismo, que no tenga un currículum claro, sobre todo en aquellos programas no convencionales, no lo veo con buenos ojos. Tiene una lógica más de voucher, con estándares mínimos de habilitación, de reconocimiento oficial, pero corre el riesgo de producir que todas las salas cunas sean iguales, equivalentes, intercambiables y optimizadas”.
“Es necesario que se tomen en serio cuidados que necesitan las infancias, porque eso tiene una repercusión al futuro. O sea, hoy tenemos muchos niños y adolescentes con problemas de salud mental, los adultos también. Desde ahí la preocupación por la infancia tiene una retribución de Estado, de sociedad, que va a tener mejores personas, que se van a poder insertar de una mejor manera en la sociedad”, agregó la experta.
La jefa de carrera de Educación Parvularia apuntó también a que “si el proyecto no se revisa desde esta dimensión pedagógica, va a ser una solución paliativa del capitalismo contemporáneo, y el verdadero problema en este sistema económico es que no está diseñado para que las familias tengan más tiempo para criar”.
