Guillermo Beuchat y desarrollo de la IA: “En el corto plazo va a doler”
En conversación con la primera edición de Radioanálisis, el director de Transforme y profesor de Inteligencia Artificial de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, Guillermo Beuchat, analizó el escenario abierto por la cuarta Cumbre de Impacto de la Inteligencia Artificial realizada en India, marcada por el debate sobre gobernanza global y la pugna entre las grandes potencias.
Desde el inicio, Beuchat subrayó la dimensión geopolítica del fenómeno. “Esta disciplina, la inteligencia artificial, esta tecnología, se ha prestado para toda una dimensión geopolítica”, afirmó, agregando que si se revisan “las principales herramientas, los principales desarrollos tecnológicos y las principales empresas que están impulsando esta tecnología en el mundo, la mayoría están en Estados Unidos, pero algunas cuantas han aparecido que rankean en el top y están ahí en el radar en China”.
A su juicio, ambos países concentran prácticamente todo el desarrollo relevante: “Estados Unidos y China hoy día son los dos que dominan el 95% de todo lo que está ocurriendo en esta tecnología en el mundo”. En contraste, sostuvo que “Europa muy poco” y que India “es increíble que tampoco está en el radar”, mientras que Latinoamérica recién comienza a posicionarse.
En el plano de la gobernanza, el académico describió el debate como “un clásico dilema, un clásico trade-off”, entre quienes buscan impulsar el desarrollo tecnológico y quienes intentan regularlo.
“Hay países en los que la carga regulatoria es más liviana y hay otros donde es más pesada”, explicó. “Suele ocurrir que los países donde son más livianitas progresan más en cuanto al desarrollo de la tecnología, pero obviamente sujeto al riesgo de que ocurran más problemas”.
Sobre el impulso de instancias globales, recordó que “la Organización de las Naciones Unidas ya creó un panel”, y destacó la participación de la chilena Loreto Bravo. Sin embargo, advirtió que la dificultad radica en la naturaleza transnacional de la tecnología: “Esta tecnología es global, no tiene fronteras. Si aparece un modelo en cualquier país, está a disposición del mundo entero”.
Foto oficial de la Cumbre de impacto de la IA celebrada en Nueva Delhi, India. Foto vía X: @narendramodi
En esa línea, planteó una interrogante de fondo: “¿Qué tan útil puede ser también generar una regulación toda complicada para un país, si finalmente tú cambias tu domicilio tecnológico de un país a otro de manera totalmente transparente y libre? No hay frontera en el mundo digital”.
Respecto de las capacidades regionales, Beuchat fue realista, “no podemos aspirar a ser los reyes mundiales. No va a pasar”. A su juicio, el nivel de inversión requerido “escapa totalmente de los números que se manejan acá”.
No obstante, sostuvo que Chile sí tiene un papel relevante en la región. Destacó el impulso a los data centers, “la casa de la inteligencia artificial, donde viven los procesadores y los chips”, y la ventaja geográfica del país como punto de entrada del Cable Humboldt desde Asia.
Asimismo, valoró el trabajo del Centro Nacional de Inteligencia Artificial y el liderazgo de Chile en el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial. “Chile es el número uno en ese ranking”, indicó, mencionando también el reciente lanzamiento de Latam GPT como un avance significativo, aunque “insignificante comparado con Estados Unidos y con China”.
“Si uno ve la carrera solitaria de Latinoamérica, efectivamente es un progreso, un avance que yo creo que está bien seguirlo haciendo”, afirmó.
Beuchat abordó también los riesgos asociados al desarrollo acelerado de la inteligencia artificial. Describió una especie de “curva” en la percepción pública y experta sobre la tecnología.
“Al principio, cuando las personas tienen un nivel de conocimiento bajo, en general reina el miedo”, explicó. Luego, cuando se profundiza el conocimiento, “te empiezas a dar cuenta de la tremenda oportunidad que puede significar y te pones optimista”. Sin embargo, añadió que en la frontera del conocimiento el optimismo vuelve a descender, “los que están más avanzados vuelven al pesimismo”.
El académico reconoció que durante años ha sido optimista respecto del potencial de la IA, pero introdujo una advertencia clara, “en el corto plazo sí hay un cierto temor de que haya un reemplazo laboral mucho más rápido que lo que nosotros alcancemos a adaptarnos”.
A diferencia de procesos anteriores como la Revolución Industrial, sostuvo que la velocidad actual genera incertidumbre. “En el corto plazo va a doler”, afirmó. “Nos vamos a pegar un golpe que tal vez en el largo plazo va a ser genial, pero en el corto plazo va a doler bastante”.
Finalmente, señaló que el ritmo de los cambios podría superar la capacidad de adaptación institucional y social: “No sé si vamos a estar a tono ni con regulación ni con capacitación de las personas y con reconversión de los trabajos”.
Para Beuchat, el desafío no es solo tecnológico, sino también político y social. Y aunque el horizonte de prosperidad es plausible, el tránsito, según advirtió, podría ser más abrupto de lo que muchos anticipan.
