Los precios disparados no impiden rozar en 2025 el récord de compra de vivienda de la burbuja inmobiliaria
El mercado inmobiliario cerró 2025 con cifras similares a la burbuja inmobiliaria, después de que la compraventa de viviendas creciera en 2025 un 11,5% en tasa interanual, para certificar 714.237 unidades, la cifra más alta que se registra desde 2007, impulsada por el abaratamiento de la financiación y la escasez de viviendas disponibles, lo que sigue presionando al alza los precios y el mercado. Así, el mercado encadena dos años consecutivos de aumentos y se acerca ya a los máximos previos al estallido de la burbuja, cuando se contabilizaron 775.300 operaciones.
Esta nueva fiebre compradora se ha producido tanto en promociones de nueva construcción como en compraventas de segunda mano, que sigue siendo la opción más numerosa, al concentrar más del 78 % del total, tras aumentar un 10,3% en 2025 y sumar 558.327 inmuebles, aunque la compra de promoción nueva se elevó en mayor medida, más de un 16%, hasta las 155.910 unidades, según la Estadística de Transmisiones de Derechos de la Propiedad (EDTP) publicada por el INE y elaborada a partir de la información contenida en los Registros de la Propiedad. Del total de compraventas, el número de viviendas libres transmitidas por compraventa aumentó un 12,3% -665.866 viviendas- y el de protegidas un 1,8% -48.371 compraventas-. En el conjunto del año se transmitieron 2.381.840 fincas inscritas en los registros de la propiedad, un 7,6% más.
Hacía 18 años que las compraventas no rebasaban las 700.000 unidades, cuando la burbuja inmobiliaria disparó precios y ventas hasta máximos históricos, para después iniciar una brusca recesión provocada por la crisis económica, que tocó fondo en el año 2013, con menos de 313.000 viviendas vendidas para, a partir de ahí, iniciar una recuperación hasta el más de medio millón de 2018 y, posteriormente, salvo el año de la pandemia, en el que cayó un 16,9 %, retomó los avances los ejercicios siguientes de forma constante con la excepción del año 2023 (-10,2 %) ante la subida de los tipos y el encarecimiento de la financiación, pero que se recuperaron en 2024 (9,7 %) y ya en 2025 (11,5 %).
El mercado vivió el pasado año varios picos significativos. Enero comenzó con una subida del 11% en enero, que se acentuó al 13,9% en febrero y se disparó al 40,6% en marzo, para en abril suavizarse al 2,3 % y en mayo volvió a crecer a doble dígito, un 39,7%. En junio la subida rozó el 18% y en julio fue del 13,7%. Unos crecimientos que se interrumpieron en agosto por el "efecto verano" con una caída del 3,4% tras 13 meses al alza, y que se retomaron en septiembre con una subida del 3,8 %. Sin embargo, se volvieron a interrumpir en octubre por el "efecto postvacacional" al ceder un 2,5% para en noviembre volver a crecer un 7,8% y en diciembre un 7,9%.
Todas las comunidades autónomas registraron aumentos de las compraventas, pero la que registró el mayor aumento en las compraventas de viviendas fue Castilla y León (18,9%), mientras que la que registró el menor aumento fue Comunidad Foral de Navarra (2,2%). Otras comunidades con significativos aumentos fueron Castilla-La Mancha (17,8%); La Rioja (16,3%); Extremadura (16,1%) o Murcia (16 %). En Madrid subieron un 4,8% y en Cataluña un 13,9%.
