La sangre habla: un test predice cuándo aparecerán los primeros signos de Alzheimer
Un grupo de investigadores de la Washington University School of Medicine en St. Louis ha desarrollado un análisis de sangre capaz de estimar cuándo una persona podría comenzar a mostrar síntomas de Alzheimer, incluso años antes de que aparezcan los primeros problemas de memoria. La investigación, publicada el 19 de febrero de 2026 en Nature Medicine, ofrece un avance prometedor en la prevención y detección temprana de esta enfermedad neurodegenerativa.
El equipo científico ha diseñado un modelo predictivo que analiza los niveles de la proteína p-tau217 en plasma, el componente líquido de la sangre. Esta proteína refleja la acumulación de amiloide y tau en el cerebro, marcadores característicos de la enfermedad. Al medir p-tau217, los investigadores pueden estimar con un margen de error de tres a cuatro años la edad aproximada en que los síntomas podrían aparecer.
Cómo funciona el “reloj del Alzheimer”
La acumulación de amiloide y tau en el cerebro sigue un patrón predecible, parecido a los anillos de un árbol, lo que permite a los científicos establecer un “reloj” para la enfermedad. Según explica Suzanne E. Schindler, MD, PhD, autora principal del estudio, este enfoque permite usar un simple análisis de sangre en lugar de métodos más costosos o invasivos como imágenes cerebrales o pruebas de líquido cefalorraquídeo.
“Estos modelos podrán acelerar los ensayos clínicos y, a largo plazo, ayudarán a los pacientes y médicos a planificar estrategias para prevenir o retrasar los síntomas del Alzheimer”, asegura Schindler.
Los investigadores estudiaron datos de 603 adultos mayores, participantes de los proyectos Knight Alzheimer Disease Research Center y Alzheimer’s Disease Neuroimaging Initiative (ADNI). Analizaron cómo los niveles de p-tau217 en plasma se correlacionan con el inicio de síntomas, y validaron sus modelos con diferentes tests comerciales, confirmando la robustez del método.
Resultados y relevancia clínica
El estudio revela además que la edad influye en la aparición de síntomas. Las personas mayores desarrollan signos clínicos más rápido tras el aumento de p-tau217, mientras que los cerebros más jóvenes pueden tolerar mejor la acumulación de proteínas. Por ejemplo, un paciente cuyo p-tau217 se eleva a los 60 años podría mostrar síntomas 20 años después, mientras que a los 80, los signos aparecerían en aproximadamente 11 años.
Este avance tiene implicaciones directas en la investigación y en la práctica clínica, ya que permite identificar con mayor precisión a los individuos que podrían beneficiarse de terapias preventivas. Además, el código de desarrollo del modelo se ha hecho público, lo que facilitará a otros científicos explorar y mejorar la predicción del inicio de síntomas.
Un paso adelante en la lucha contra el Alzheimer
El Alzheimer afecta a más de 7 millones de estadounidenses, y el coste de su atención se espera que alcance 400.000 millones de dólares en 2025. Aunque todavía no existe cura, la posibilidad de anticipar el inicio de la enfermedad mediante un análisis de sangre representa un hito importante en la estrategia de prevención y tratamiento.
El proyecto ha contado con apoyo científico y financiero de instituciones públicas y privadas, incluyendo AbbVie, Alzheimer’s Association, Biogen, Janssen, Takeda y la Fundación para los Institutos Nacionales de Salud (FNIH). Este tipo de colaboración público-privada refuerza la investigación biomédica y abre la puerta a nuevas herramientas que podrían cambiar el abordaje del Alzheimer en la próxima década.
