La declaración más polémica del entrenador del Levante: “Si algún jugador no da el máximo, lo mataré..."
El entrenador del Levante UD, Luis Castro, protagonizó una escena inusual al finalizar el partido ante el Villarreal CF y dirigirse directamente a los aficionados congregados en la grada de animación del Ciutat de València. La derrota por la mínima (0-1) dejó al conjunto granota en una situación delicada en la lucha por la permanencia, con una distancia de siete puntos respecto a la zona segura de la clasificación.
Castro, visiblemente frustrado por el resultado pero satisfecho con el esfuerzo de sus jugadores, quiso explicar de primera mano a los seguidores cómo vivió el partido y qué sensaciones le dejó el rendimiento del equipo. Según relató, su intención fue transmitir sinceridad y cercanía ante un contexto donde la presión por los resultados es cada vez mayor.
En su breve intervención con los aficionados, el técnico portugués destacó que tanto él como sus futbolistas han dado “el máximo” en el campo, remarcando que no tenía nada negativo que decir sobre la entrega de los jugadores durante los 90 minutos. Subrayó que, a pesar de la derrota, se veía un equipo comprometido con el escudo y con el objetivo de luchar por cada balón hasta el final.
Castro también fue rotundo al defender la actitud de sus jugadores: afirmó que si alguien no estaba dando lo mejor, estaría dispuesto a ser muy crítico, aunque subrayó que ese no era el caso. Insistió en que el equipo “ha dado todo por el club” y que era injusto cuestionar el esfuerzo de quienes habían dejado todo en el terreno de juego.
La derrota ante el supuso un nuevo revés para el Levante tras caer también en el derbi regional frente al Valencia CF, y ahora el equipo debe preparar el próximo encuentro liguero, que será frente al FC Barcelona. Castro subrayó que ese duelo “hay que jugarlo como una final”, poniendo de manifiesto la importancia que tiene para sus opciones de salvación. “Si algún jugador no da el máximo, lo mataré... pero lo han dado”, dijo.
Pese al mal resultado, las palabras de Castro con los aficionados buscaron insuflar ánimo y determinación a una afición que atraviesa momentos de preocupación con el descenso. El gesto de acercarse al fondo del estadio tras el pitido final y dialogar con los hinchas refleja la presión y la pasión que rodean al Levante en una temporada llena de incertidumbres.
Por último, el técnico reafirmó su confianza en el equipo y su voluntad de luchar por cada partido hasta el final de la temporada, apelando al respaldo de la afición para afrontar los desafíos que vienen por delante. La conexión directa con los seguidores quedó patente en un ambiente cargado de emociones tras una nueva jornada complicada para el Levante.
