¿Por qué hay 200 kenianos luchando en Ucrania? Eso mismo va a preguntar Nairobi a Moscú
Es de suponer que, en la lejana Kenia, el interés por la invasión rusa de Ucrania no será demasiado reseñable. Y, sin embargo, 200 ciudadanos de este país están luchando en el Donbás (y en muchos casos dejándose la vida) en defensa de los intereses de Moscú. ¿Por qué lo hacen? ¿Es solo cuestión de dinero o han sido engañados? Esa es la pregunta que Nairobi va a trasladar el próximo mes de marzo al gobierno ruso. Otra cosa es que vaya a obtener una respuesta mínimamente satisfactoria.
El ministro de Asuntos Exteriores y la Diáspora de Kenia, Musalia Mudavadi, ha puesto este lunes voz a un secreto a voces. el reclutamiento de ciudadanos africanos por parte del Ejército ruso. Según informa Efe, Mudavadi viajará a Moscú el próximo mes de marzo para abordar directamente con las autoridades rusas la situación de los kenianos enviados al frente de batalla, una misión que el gobierno de Nairobi califica de "conversación franca" y necesaria ante la gravedad de los hechos.
No está claro cuántos soldados kenianos están luchando en Ucrania, pero los servicios secretos del país africano calculan que son cerca de 200, y que han firmado contratos bajo engaño con agencias que prometen pagos de hasta 18.000 dólares para cubrir visados, viajes y alojamiento en Rusia.
Como ocurre con los "voluntarios" de otros países, la situación es muy distinta cuando llegan al destino, donde son obligados a luchar en condiciones que, según Nairobi, pueden ser muy disintas a las que se les ofrecieron.
Ante esta situación, el gobierno de Kenia está haciendo todo lo posible para localizar a estos soldados y hacerse cargo del rescate y repatriación. De la medida se han beneficiado ya 18 de ellos, aunque el destino del resto sigue siendo incierto.
El gobierno de Kenia asegura que está trabajando tanto con Moscú como con Kiev para localizar a sus nacionales, y destaca que muchos podrían estar atrapados en zonas de combate de difícil acceso o en campos de prisioneros.
El caso de Kenia es solo la punta del iceberg en el continente. Otros países como Somalia y Etiopía han informado de situaciones similares. En el caso somalí, se han documentado testimonios de jóvenes que, tras ser capturados por fuerzas ucranianas, declararon haber sido reclutados bajo la promesa de empleos en seguridad privada o construcción, para terminar en la primera línea de fuego en la región del Donbás, según fuentes de EFE y organismos de derechos humanos.
Otros casos similares se han dado en países como Sierra Leona, Togo y Nigeria, así como en naciones del Sahel donde Rusia ha ido incrementando paulatinamente su presencia en detrimento de Francia. El precio es considerar a esta región como un "caladero de mercenarios" a los que se ofrece unas condiciones con las que no pueden soñar en sus países de origen.
El caso más mediático de soldados internacionales al servicio de Moscú es el de los militares de Corea del Norte,que han pasado por numerosas penurias, pero África está cobrando cada vez más relevancia.
Ucrania ha revelado además que ciudadanos de países como Cuba y Sri Lanka, entre otros, están capturados en campos ucranianos, si bien la mayoría de ellos mueren o resultan gravemente heridos antes.
