Un campeón indiscutible
Después de haber perdido la definición del Abierto de Estados Unidos el año pasado, esta vez Kalmar no dejó pasar la oportunidad y levantó el trofeo tras una actuación muy sólida.
El primer set fue parejo, con intercambios largos y mucha batalla desde el fondo de la cancha. Gerardo se mantuvo firme, siempre dispuesto a pasar una pelota más, construyendo los puntos con paciencia y aprovechando los momentos justos para acelerar. Pese a ser 20 años mayor que su rival, se lo vio incluso más entero físicamente, sosteniendo la intensidad en cada rally y marcando el ritmo del partido.
Una vez que se llevó el primer parcial por 6-3, Kalmar reconoció que logró relajarse y soltarse de cara al segundo. Ahí apareció su mejor versión: mayor profundidad, menos errores y un dominio claro ante un Rodríguez Arijón que bajó considerablemente la efectividad con su saque.
Post-victoria, un Kalmar tan feliz como exhausto admitió que hoy hizo “el esfuerzo más grande” de su vida y le dedicó el título a su familia, que estuvo presente alentándolo en la cancha 3 de El Abierto.
Gerardo ya está anotado en otro torneo de quinta, pero dejó una promesa clara: tras este campeonato ganado, dará el salto a la cuarta categoría en busca de nuevos desafíos.
