Ouigo admite caída de viajeros y bajadas de precio tras el accidente de Adamuz
- Trenes más vacíos y precios a la baja
- El impacto psicológico de los accidentes
- El avión gana terreno en plena crisis ferroviaria
- Una recuperación pendiente de la confianza
Según fuentes de la compañía consultadas por Confidencial Digital, en las últimas tres semanas se ha producido “una contracción de la demanda”, una situación que ya se refleja en la evolución de las tarifas y que coincide con el temor de parte de la población a utilizar el tren tras los recientes siniestros.
ECD también ha preguntado a Renfe y a Iryo –las dos compañías involucradas en el accidente–, pero no ha obtenido respuesta.
Trenes más vacíos y precios a la baja
Fuentes de Ouigo explican que la empresa es consciente de la sensibilidad social existente tras el accidente ferroviario y de cómo ese impacto ha influido directamente en el comportamiento de los viajeros.
“En las últimas tres semanas estamos observando una contracción de la demanda, que tiene su reflejo en los precios”, señalan desde la compañía.
La operadora también apunta a otro factor clave: el contexto operativo posterior al siniestro.
Durante las dos primeras semanas tras el accidente, el establecimiento de Limitaciones Temporales de Velocidad (LTV) en distintos tramos de la red ralentizó la circulación y contribuyó a reducir las ventas.
Esta combinación de miedo entre los usuarios y restricciones técnicas ha derivado en trenes con menor ocupación y ajustes tarifarios para estimular la demanda.
Pese a este escenario, Ouigo asegura mantener una visión de confianza en el futuro de la Alta Velocidad en España y espera una recuperación progresiva del número de pasajeros, apoyándose en las ventajas competitivas del ferrocarril frente a otros medios de transporte.
El impacto psicológico de los accidentes
El accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba) y el ocurrido apenas 48 horas después en Gelida (Barcelona), donde falleció un maquinista, han dejado una huella profunda en el sector.
El pasado lunes, trabajadores ferroviarios secundaron una huelga para reclamar “un cambio estructural en la seguridad”, reflejando el clima de preocupación que se vive tanto entre profesionales como entre usuarios.
Ese temor se traslada también a las cifras. Según un estudio monográfico sobre el sistema ferroviario español elaborado por el instituto 40dB. para EL PAÍS y la Cadena SER, casi la mitad de los viajeros se plantean dejar de utilizar el tren o ya lo han hecho.
El 24,2% asegura que está considerando abandonar este medio de transporte, mientras que un 20,5% afirma haber renunciado ya a subirse a un convoy.
El informe revela además diferencias notables según perfiles demográficos y políticos. Entre los votantes de Vox, el 35,2% asegura que ya no usa el tren, frente al 12,8% entre quienes apoyan al PSOE. Por edades, son las generaciones más jóvenes las que muestran mayores dudas sobre seguir viajando por ferrocarril.
Baja Velocidad Española:
— Ignacia (@ignaciadepano) February 10, 2026
Trenes vacíos. pic.twitter.com/UoZJH6VNdi
El avión gana terreno en plena crisis ferroviaria
La pérdida de confianza en el tren y la suspensión temporal de la línea de alta velocidad en Andalucía tras el accidente han provocado efectos en cadena en el sector del transporte.
La reducción de servicios ferroviarios y los retrasos en el corredor Madrid-Barcelona han impulsado un aumento sin precedentes en los precios de los vuelos nacionales.
Especialmente afectado se ha visto el llamado Puente Aéreo entre Madrid y Barcelona, así como las rutas que conectan la capital con ciudades andaluzas.
En algunos casos, las tarifas llegaron a multiplicarse hasta por seis debido a una demanda disparada y a una oferta mucho menos flexible.
El colapso ferroviario convirtió al avión en la alternativa casi única para los viajeros de negocios que necesitan desplazarse en el día. La presión sobre las tarifas llevó a Iberia a imponer de forma voluntaria un tope máximo de 99 euros en sus billetes para facilitar la conectividad y evitar nuevas críticas por el encarecimiento del transporte.
Una recuperación pendiente de la confianza
En Andalucía, el mercado aéreo ha comenzado a moderarse tras la explosión inicial de precios.
Iberia continúa dominando la mayoría de las conexiones entre Madrid y aeropuertos como Sevilla, Málaga, Jerez, Granada o Almería, con la excepción de una ruta operada por Air Europa.
Mientras tanto, el sector ferroviario intenta recuperar el pulso. Fuentes de Ouigo insisten en que el descenso actual responde a una coyuntura marcada por la preocupación social y las limitaciones operativas tras el accidente, y confían en que la demanda repunte cuando se normalice la percepción de seguridad.
