El gobierno de Macron respalda la iniciativa de España sobre las redes: "Seguimos la misma dirección"
- Un debate abierto desde 2023 con comisión científica
- Una ley basada en el marco europeo y el mecanismo de sanciones del DSA
- Verificación de edad con anonimato garantizado
- Escuela, prohibición del móvil y alternativas
- Respuesta a las críticas: “Es para proteger a los niños”
El Gobierno de Francia ha respaldado la iniciativa de España para restringir el acceso de menores a las redes sociales y ha asegurado que ambos países “siguen la misma dirección”. Desde París subrayan que el presidente francés “empezó el debate ya en 2023” y que desde entonces se ha trabajado en una arquitectura legal alineada con la normativa europea.
Un debate abierto desde 2023 con comisión científica
Según las declaraciones oficiales, a finales de 2023 el presidente lanzó “una comisión sobre la regulación de las redes sociales con expertos y científicos”. La comisión trabajó durante un año completo y produjo un informe centrado en la regulación de las plataformas y en la protección de los menores.
“Desde entonces, el presidente ha estado convencido con el trabajo de la comisión”, señalan. Francia abrió un debate público sobre la cuestión, con discusiones políticas internas y conversaciones con otros países europeos, entre ellos España, “para avanzar”.
El Ejecutivo francés impulsó una propuesta de ley a finales del año pasado, que fue votada en la Asamblea a comienzos de este año. En paralelo, el presidente ha mantenido contactos con otros líderes europeos “para convencerles de hacer lo mismo”.
“Vemos que España sigue la misma dirección”, afirman. También mencionan que Países Bajos y otros Estados están empezando a moverse en este ámbito.
Una ley basada en el marco europeo y el mecanismo de sanciones del DSA
Francia insiste en que toda regulación debe estar “basada en la ley europea”, ya que la regulación de las redes sociales depende del marco de la Unión Europea. Por ello, aseguran haber trabajado para “mover y cambiar esa regulación para hacer posible que los países puedan hacerlo”.
“La elección que hicimos en Francia es hacer algo plenamente conforme con el derecho europeo”, explican. Recomiendan a otros países que hagan lo mismo: “Deberían ser conformes con la ley europea”.
La legislación francesa establece que las plataformas no pueden permitir el acceso a menores de 15 años. Si una red social no cumple, se aplica el mecanismo europeo de sanciones previsto en el Reglamento de Servicios Digitales (DSA).
“Las sanciones financieras son las que propone el DSA”, indican, y pueden suponer “una fracción de la facturación de la compañía”, en función del resultado de una investigación.
Verificación de edad con anonimato garantizado
En cuanto a las obligaciones técnicas, Francia señala que está “abierta a múltiples soluciones”. El principio es que la plataforma no conozca la identidad del usuario.
“Hay un intermediario que verifica si eres mayor o menor de 15 años. La plataforma no debe saber quién está intentando conectarse. Solo tiene que saber si es mayor o menor de 15 años”, explican.
El sistema debe respetar los principios de protección de datos y garantizar el anonimato del menor.
Escuela, prohibición del móvil y alternativas
La regulación no se limita a las redes sociales. El Gobierno francés la conecta con otras medidas, como la prohibición del teléfono en las escuelas, “parte del mismo espíritu para proteger a los niños”.
También se plantean medidas para crear alternativas a las redes sociales, como cultura o deporte, y programas de educación digital para que los menores estén “conscientes y apoyados”.
Francia recuerda la experiencia con la prohibición del móvil en centros escolares: “El número de niños expuestos fue dividido por dos”. En el caso de las redes sociales, prevén seguimiento y la movilización de expertos y científicos independientes para evaluar los efectos.
Respuesta a las críticas: “Es para proteger a los niños”
Ante las críticas de figuras como Elon Musk o el fundador de Telegram, el Gobierno francés es claro: “Es para proteger a los niños. No es una medida relacionada con la libertad de expresión”.
Subrayan que se trata de “un problema serio” abordado con una comisión científica y expertos. “Vamos a seguir adelante independientemente de lo que otros individuos puedan decir”.
