Mauricio Sulaimán no habló como dirigente de escritorio. Habló como heredero de una causa. El presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) celebró la iniciativa Boxeando por la Paz, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, y la calificó como un movimiento memorable. “Es algo histórico. Nunca había sucedido en ningún país del mundo y estoy muy orgulloso de que el boxeo sea parte de esto”.Desde la Secretaría de Salud, Sulaimán anunció la adhesión total del CMB al llamado Mundial Social, un proyecto que busca integrar a boxeadores en activo, retirados, gimnasios y, sobre todo, a niños y jóvenes que ven en el ring algo más que golpes: una salida digna. “Nos unimos incondicionalmente y vamos a 12 rounds a echarle todos los kilos para que este programa se refleje en toda la comunidad del boxeo como nunca antes“, dijo, con entusiasmo, comprometiendo a toda la estructura del organismo que preside.El dirigente subrayó que el programa no se queda en la retórica. En los últimos meses, el CMB ha trasladado sus tradicionales Martes de Café a distintas alcaldías, con torneos amateurs y activaciones comunitarias. Tepito fue uno de los escenarios recientes. El mensaje es claro: el boxeo está regresando al barrio, al lugar donde nació y donde sigue siendo refugio. “El boxeo es el deporte del mexicano; somos referencia mundial y este es un paso monumental para nuestro deporte”. Más allá del discurso social, Sulaimán puso el dedo en una herida que rara vez se menciona con honestidad: la precariedad del boxeador. Recordó que muchos peleadores entrenan todo el año sin saber cuándo volverán a pelear, para hacerlo apenas dos o tres veces y, en muchos casos, por bolsas mínimas. En ese contexto, destacó como “maravilloso” que el programa contemple un ingreso mensual para quienes impartan clases de boxeo, permitiéndoles sostenerse con el oficio que eligieron. Un objetivo que, dijo, fue una obsesión de su padre, José Sulaimán.Sobre la selección de los boxeadores que participarán en las primeras activaciones del programa, evitó adelantar detalles. Señaló que el anuncio oficial se hará más adelante, pero dejó claro que el CMB pondrá su plataforma, su relación con comisiones, federaciones y gimnasios, y toda su capacidad operativa al servicio del proyecto.Sulaimán cerró con una defensa identitaria del boxeo, sin maquillaje. Lo llamó “el deporte del mexicano”, recordó las 14 medallas olímpicas y la condición de México como una de las mayores fábricas de campeones del mundo. Pero, sobre todo, habló del sentido de pertenencia: jóvenes que pudieron elegir “la salida fácil” y encontraron en el gimnasio una disciplina, un propósito y, en muchos casos, la posibilidad de convertirse en héroes locales antes de aspirar a algo más grande.???? Mauricio Sulaimán anunció la adhesión total del CMB a Boxeando por la Paz, iniciativa impulsada por la presidenta de México.????: @OlgaHirata ???? https://t.co/vixkdsbfMr pic.twitter.com/B5HCZr0wNE— La Afición (@laaficion) February 10, 2026
Boxeando por la Paz se presenta así como algo más que un programa deportivo. Al menos en el discurso del CMB, es un intento por dignificar al boxeador, reconciliar al deporte con su origen popular y recordarle al país que, cuando todo falla, a veces un par de guantes puede ser la diferencia entre perderse o encontrarse.MGC