El truco más repetido de Arguiñano que pocos aplican bien
El error más común al cocinar calamares
Uno de los principales problemas al preparar calamares es que su textura puede volverse elástica si no se respeta el tiempo de cocción adecuado. Aunque parezca un detalle menor, una diferencia de apenas unos minutos puede arruinar por completo el resultado final.
La creencia popular sugiere que cuanto más se cocinan, más tiernos quedan, pero en el caso del calamar ocurre lo contrario: cocinarlos de forma incorrecta puede endurecer su carne hasta volverla incomestible.
La precisión como clave: los minutos exactos según Arguiñano
Durante una de sus emisiones recientes en Antena 3, Karlos Arguiñano explicó con detalle que la clave está en elegir entre dos tiempos de cocción muy concretos. Según el chef, solo hay dos formas correctas de lograr que los calamares queden tiernos: o bien se cocinan menos de 3 minutos o se prolonga su cocción durante más de 30 minutos.
En sus palabras, cualquier margen intermedio provoca el temido efecto chicloso. Esta afirmación, basada en su experiencia y conocimiento culinario, ha sido aplaudida por miles de seguidores y replicada en numerosos foros de cocina.
¿Por qué este margen tan preciso?
La explicación está en la estructura del colágeno que contienen los calamares. Cuando se cocinan menos de 3 minutos, el colágeno no se activa lo suficiente como para endurecerse. Por otro lado, si se prolonga la cocción más allá de 30 minutos, este componente se descompone de forma adecuada, devolviendo la ternura al molusco.
El fallo más habitual es mantenerlos al fuego entre 5 y 20 minutos, un rango que solo consigue que la carne se endurezca sin llegar a romper su estructura interna.
Consejos adicionales del chef
Además de este detalle crucial sobre el tiempo, Arguiñano recordó la importancia de calentar bien la sartén antes de añadir los calamares, evitar moverlos en exceso durante la cocción inicial y no añadir sal hasta el final del proceso. También recomienda acompañarlos con ingredientes sencillos que no opaquen su sabor, como cebolla pochada o una base de arroz blanco.
Una técnica al alcance de todos
Lo más llamativo de este truco es su accesibilidad: no requiere herramientas especiales ni ingredientes exóticos. Basta con un cronómetro y un poco de atención para obtener un resultado profesional desde la cocina de casa.
La repercusión en redes y programas de cocina
El vídeo del momento en el que Arguiñano desvela este truco ha sido compartido miles de veces en redes sociales, provocando reacciones de sorpresa entre chefs aficionados y profesionales. Muchos coinciden en que, pese a lo básico del consejo, pocos lo aplican correctamente.
Esta nueva intervención del cocinero vasco refuerza su papel como referente en la gastronomía televisiva. A lo largo de los años, ha logrado mantener su popularidad con propuestas sencillas, pero efectivas.
Una enseñanza más para los seguidores de Karlos Arguiñano
El método propuesto por Karlos Arguiñano no solo mejora un plato clásico, sino que demuestra cómo la cocina tradicional sigue teniendo mucho que ofrecer. A veces, la diferencia entre un plato mediocre y uno memorable está en detalles tan simples como unos minutos de cocción.
