Sánchez visita Andalucía para evadirse del batacazo en Aragón
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se desplaza a Andalucía este lunes para visitar zonas afectadas por las borrascas en las provincias de Granada y Jaén. El jefe del ejecutivo estará acompañado por la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y por el delegado del Gobierno, Pedro Fernández. La jornada comenzará a las 13.15 en la provincia de Granada, en Huétor Tájar, un municipio afectado por el desbordamiento del río Genil. Allí, realizará una declaración ante los medios de comunicación en el Puente Viejo de la localidad.
Tras las elecciones autonómicas de Aragón, Pedro Sánchez queda políticamente más presionado dentro y fuera de su partido. El resultado aragonés, que dio una victoria al PP y un auge sin precedentes de Vox, refuerza la lectura de desgaste del PSOE en territorios clave y alimenta la idea de que los comicios autonómicos están funcionando como termómetro nacional del clima político.
En Ferraz se asume que Aragón vuelve a mostrar la dificultad del partido para movilizar a su electorado en contextos de alta desafección, tras decenas de escándalos, con una transferencia imperfecta del voto de la izquierda y una derecha más concentrada y disciplinada. El mensaje de que las autonómicas se deciden en clave estrictamente regional pierde fuerza cuando se encadenan resultados adversos en plazas simbólicas. Y el PSOE y su líder lo saben.
El escenario complica la estrategia de Sánchez a medio plazo. El retroceso territorial debilita su capacidad de imponer tiempos y relatos, refuerza a las incipientes voces críticas dentro del PSOE y estrecha el margen para una agenda ambiciosa en el Congreso, donde el Ejecutivo depende de equilibrios frágiles.
Además, la lectura nacional del resultado incrementa la presión sobre el liderazgo socialista de cara a los próximos hitos electorales y obliga a Moncloa a redoblar esfuerzos para recomponer expectativas: activar a su base, reducir la abstención y volver a situar la iniciativa política en un contexto de polarización creciente.
