Los Seahawks aplastan 29-13 a Patriots y conquistan su segundo Super Bowl con sazón
El Super Bowl 2026 ya es historia y dejó un duelo cargado de intensidad, errores determinantes y un espectáculo latino que marcó la jornada. La gran final de la NFL se disputó este domingo 8 de febrero en Santa Clara, California, donde Seattle dominó de principio a fin y derrotó 29-13 a New England para quedarse con el trofeo de la edición número 60 del partido más importante del fútbol americano.
El choque enfrentó a los campeones de cada conferencia en un encuentro que en la previa prometía equilibrio, pero que terminó resolviéndose por la ejecución más ordenada y el mejor aprovechamiento de las oportunidades. New England había llegado tras una cerrada victoria 10-7 en la final de la Americana ante Denver, mientras que Seattle obtuvo su boleto luego de imponerse 31-27 a Los Ángeles en la Nacional, en un juego de alto ritmo ofensivo.
La final tuvo un guion distinto. El marcador reflejó un partido condicionado por los errores de manejo y las pérdidas de balón de los Patriots, además de castigos en momentos sensibles. El mariscal Drake Maye sufrió la presión constante y nunca logró establecer continuidad. Seattle capitalizó cada falla con series más limpias, buena posición de campo y una defensa que impuso el tono desde el arranque.
Los Seahawks, que partían como favoritos, confirmaron su fortaleza con la unidad defensiva más sólida de la temporada, neutralizando los intentos de reacción rival y cerrando espacios en situaciones clave. New England mostró chispazos ofensivos, pero no pudo sostener el ritmo ni proteger la posesión en los tramos decisivos del encuentro.
El Levi’s Stadium, con capacidad base para 68.500 aficionados y ampliado para el evento, volvió a responder como sede de gran formato, con lleno total, alto despliegue logístico y ambiente de final. El recinto reafirmó su peso como uno de los escenarios habituales para eventos de máxima magnitud.
Fuera del emparrillado, el espectáculo de medio tiempo aportó el “sazón” de la noche. Bad Bunny encabezó un show de identidad latina, con música en español, escenografía caribeña y mensajes de unidad. La combinación de deporte y cultura convirtió la velada en un evento de alcance global.
El artista puertorriqueño combinó éxitos globales con guiños culturales y apariciones sorpresa, convirtiendo el intermedio en uno de los más comentados de los últimos años.
Así, el Super Bowl 2026 combinó deporte, entretenimiento y narrativa cultural: un partido definido por los errores y la contundencia de Seattle celebra su segundo título, y una fiesta musical que puso sabor latino en el mayor escaparate deportivo.
