Carlos Torres no sabe cuál será el impacto de la IA en el empleo de BBVA
- Una “transformación profunda” marcada por la IA
- La gran incógnita: el empleo
- Resultados récord pese al pinchazo de la opa
- Entre la prudencia y la ambición
Lo hizo el 5 de febrero, durante la presentación de los resultados de 2025 en el auditorio de la Ciudad BBVA (Madrid), donde la tecnología y el empleo se colaron entre las preguntas de los periodistas.
Una “transformación profunda” marcada por la IA
La rueda de prensa estuvo marcada por el discurso tecnológico. Torres habló de los avances en el uso de la IA, que definió como “una transformación profunda” dentro del grupo. También destacó la “alianza estratégica” con OpenAI, que el banco considera clave para acelerar el desarrollo de herramientas internas.
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Entre las iniciativas mencionadas, el presidente se refirió al potencial de la inteligencia artificial como asesor digital para clientes, como asistente de IA para gestores, así como su aplicación en riesgos, operaciones y procesos de desarrollo de software.
Incluso llegó a describirla como una especie de alter ego para empleados, apoyada en la disponibilidad de datos, fundamentos tecnológicos y agentes capaces de automatizar tareas.
El mensaje transmitido fue claro: la entidad quiere que la IA atraviese toda la organización. Desde el área comercial hasta las operaciones, pasando por la atención al cliente y el trabajo interno de los equipos.
La gran incógnita: el empleo
Sin embargo, cuando llegó la pregunta sobre las consecuencias laborales de esta transformación, el tono cambió. Preguntado por los periodistas acerca del impacto en la plantilla, Torres respondió sin rodeos: “No sabemos el impacto en el empleo”.
Insistió en que el banco se encuentra aún en las primeras fases del proceso y evitó hacer previsiones concretas sobre posibles ajustes o cambios en la estructura laboral. Aun así, adelantó que el impacto será grande y positivo, comparándolo con lo que sucedió en su día con la digitalización.
Según explicó, el BBVA cuenta con “un plan ambicioso” articulado en torno a ocho líneas de trabajo que abarcan a toda la organización: desde el cliente y el banquero hasta los procesos de operaciones.
También destacó el grado de adopción interna de estas herramientas: más del 80% de los empleados utilizan ChatGPT todos los días, un dato que evidencia la rapidez con la que la entidad está integrando la IA en su operativa cotidiana.
Resultados récord pese al pinchazo de la opa
El contexto de estas declaraciones fue una presentación marcada por los buenos resultados financieros. El BBVA pulverizó en 2025 su propio récord de beneficios pese al pinchazo de la opa sobre el Banco Sabadell.
La entidad obtuvo un beneficio de 10.511 millones de euros, un 4,5% más que el año anterior, lo que permitió aprobar el mayor dividendo de su historia.
El consejo de administración dio luz verde al pago de 0,6 euros por acción, que se suma a los 32 céntimos abonados en noviembre, hasta alcanzar un total de 5.200 millones de euros repartidos entre los accionistas.
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Estas cifras reforzaron el mensaje de fortaleza del banco, en un momento en el que apuesta por acelerar su transformación tecnológica.
La inteligencia artificial, según Torres, se perfila como la próxima gran palanca de crecimiento, aunque todavía esté rodeada de incógnitas en el ámbito laboral.
Entre la prudencia y la ambición
En privado, algunas fuentes del sector financiero admiten que las palabras del presidente reflejan el momento de transición que atraviesan las grandes entidades.
La IA promete mejorar la eficiencia y redefinir tareas, pero también obliga a repensar el papel de los profesionales dentro del banco.
De momento, BBVA insiste en que su prioridad es desarrollar herramientas que aumenten la productividad y apoyen a los equipos, más que sustituirlos.
Pero el reconocimiento público de que no existe aún una previsión sobre el empleo deja abierta una de las preguntas que más inquietan dentro y fuera de la organización: hasta qué punto la revolución tecnológica terminará cambiando la estructura del sector financiero.
