Banco de España lanza un aviso sobre las cuentas compartidas
Compartir una cuenta bancaria con un familiar es una práctica habitual en España. Matrimonios, parejas o padres e hijos utilizan este tipo de cuentas para gestionar gastos comunes, ingresos y ahorros. Sin embargo, el Banco de España recuerda que esta operativa cambia de forma inmediata cuando fallece uno de los titulares.
Según la información oficial del organismo supervisor, disponible en su portal institucional sobre derechos bancarios de los clientes, el saldo de una cuenta conjunta no queda automáticamente a disposición del titular superviviente.
Qué ocurre con una cuenta conjunta tras un fallecimiento
Cuando una cuenta es conjunta, todos los titulares deben autorizar las operaciones. Esto implica que, tras el fallecimiento de uno de ellos, la entidad bancaria debe proteger la parte del saldo que corresponde al titular fallecido.
A partir de ese momento, el superviviente no puede disponer libremente del dinero sin el consentimiento expreso de todos los herederos legales. Esta limitación afecta tanto a retiradas de efectivo como a transferencias o movimientos extraordinarios.
Dinero bloqueado y límites operativos
El bloqueo no suele ser total, pero sí suficiente para impedir el uso normal de la cuenta. Las entidades solo permiten operaciones básicas previamente domiciliadas, como recibos de suministros, siempre que no exista oposición formal por parte de los herederos.
Esto significa que el cotitular puede encontrarse con sus ahorros comprometidos durante semanas o incluso meses, hasta que se resuelva la situación sucesoria.
Diferencia entre cuenta conjunta y cuenta indistinta
El Banco de España distingue claramente entre cuenta conjunta y cuenta indistinta, dos conceptos que a menudo se confunden.
En una cuenta indistinta, cualquiera de los titulares puede operar de forma individual sin necesidad de autorización del resto. En estos casos, tras el fallecimiento de uno de los titulares, el otro puede seguir utilizando la cuenta.
Riesgos legales en las cuentas indistintas
Aunque ofrecen mayor libertad operativa, las cuentas indistintas conllevan un mayor riesgo. Un titular puede disponer del dinero sin consentimiento del otro, lo que puede generar conflictos si existen herederos y parte del saldo pertenece al fallecido.
Por este motivo, las entidades financieras analizan cada caso y pueden exigir documentación adicional si existen dudas sobre la titularidad real de los fondos.
El papel de los herederos y la documentación exigida
Para desbloquear una cuenta conjunta, los bancos suelen exigir el certificado de defunción, el certificado de últimas voluntades y el testamento o declaración de herederos. Solo con esta documentación se puede determinar qué parte del dinero corresponde a cada heredero.
Hasta que este proceso no finaliza, el cotitular superviviente necesita el consentimiento de todos los herederos para operar con normalidad.
Posibles conflictos si no hay acuerdo
Si los herederos no alcanzan un acuerdo, el bloqueo puede prolongarse. En estos casos, el banco actúa como intermediario neutral y aplica estrictamente la normativa para evitar responsabilidades legales.
Esta situación puede afectar a gastos cotidianos si la cuenta se utilizaba como principal medio de pago.
Recomendaciones del Banco de España
El organismo supervisor aconseja comunicar de inmediato a la entidad bancaria el fallecimiento de un titular. Ocultar esta información puede generar problemas legales posteriores y complicar la gestión de la herencia.
También recomienda revisar el tipo de cuenta contratada y valorar alternativas si los fondos pertenecen mayoritariamente a uno de los titulares.
Planificación financiera para evitar bloqueos
Una correcta planificación, con cuentas separadas para ahorros personales y cuentas compartidas solo para gastos comunes, puede evitar situaciones de bloqueo financiero en momentos delicados.
El aviso del Banco de España subraya la importancia de conocer las implicaciones legales de las cuentas conjuntas, una información clave que muchos titulares solo descubren cuando ya es demasiado tarde.
