Esta tiktoker desvela el truco definitivo para salvar prendas encogidas en la lavadora: "¿Quién contaba con esto?"
Meter un jersey en la lavadora o, peor aún, en la secadora puede convertir una prenda cómoda en una versión imposible de usar. Sin embargo, no siempre está todo perdido.
Un vídeo viral de la creadora de contenido Carol Botín muestra que, con agua fría, paciencia y un poco de cuidado, es posible recuperar gran parte del tamaño original de un jersey encogido.
El truco que está salvando jerséis después del lavado
En el vídeo, la tiktoker explica que el primer paso es sumergir el jersey en agua fría, directamente en la bañera. La prenda debe permanecer completamente cubierta durante unos 20 o 30 minutos, sin frotarla ni manipularla.
Este tiempo de remojo permite que las fibras, especialmente en prendas de lana o tejidos naturales, empiecen a relajarse tras el encogimiento provocado por el calor.
Una vez pasado ese tiempo, el jersey se saca del agua y se estira con mucho cuidado, sin tirones bruscos. En este punto, el propio peso del jersey mojado juega a favor, ya que ayuda a que las fibras vuelvan a abrirse poco a poco. El gesto clave es hacerlo con paciencia, ajustando la prenda de forma progresiva y respetando su forma original.
Después, se recomienda colgar el jersey solo unos minutos, lo justo para que escurra el exceso de agua, pero sin dejarlo suspendido durante horas. Mantenerlo colgado demasiado tiempo puede provocar deformaciones, sobre todo en hombros y mangas.
El último paso consiste en colocar el jersey en horizontal sobre una toalla, dándole forma de nuevo y ajustándolo suavemente. Así debe permanecer hasta que se seque por completo.
Este secado plano es fundamental para evitar que la prenda vuelva a encoger o se deforme.
Este método funciona especialmente bien en lana y mezclas naturales, aunque conviene ser realista: no siempre se recupera el tamaño al cien por cien, sobre todo si el jersey pasó por la secadora. En tejidos sintéticos, el margen de mejora es mucho menor.
Para evitar que vuelva a ocurrir, los expertos recomiendan lavar los jerséis delicados siempre en frío, usar programas suaves y evitar la secadora, secándolos en horizontal sobre una toalla. Un pequeño gesto que puede ahorrar más de un disgusto… y algún que otro jersey favorito.
