La solución de un vecino de Donosti tras descubrir que en su plaza de garaje hay un "coche okupa": "Va a flipar"
Llegar a casa de noche y no poder aparcar en tu propia plaza de garaje es una situación tan frustrante como habitual en algunas ciudades.
Eso es lo que le ocurrió a un vecino de Donosti, el creador de contenido hugo_sspirit, que decidió grabar su reacción tras encontrarse un coche ajeno ocupando una plaza privada a la que nadie había dado permiso para acceder.
Una protesta irónica que terminó en disculpa
En el vídeo, publicado en TikTok, el joven muestra cómo al llegar a su garaje, alrededor de las once y media de la noche, descubre que su plaza está ocupada por un vehículo desconocido. La puerta del garaje estaba abierta y alguien había aprovechado para dejar allí el coche, impidiéndole aparcar y obligándole a buscar una alternativa a esas horas.
Visiblemente molesto, explica que se trata de una plaza privada y critica la falta de civismo de quien decidió ocuparla. “Madre mía la gente, qué sinvergüenza es”, comenta mientras graba la escena, subrayando que no se trata de un simple despiste, sino de una conducta que afecta directamente a otra persona.
A modo de protesta, plantea una “solución” irónica que es la que acabó haciendo viral el vídeo. En las imágenes baja el bloqueo de la plaza, cierra la puerta del garaje y apaga las luces, simulando que el coche queda dentro y bajo su control. “Me adjudico un coche, puro beneficio”, dice con sarcasmo, consciente de lo absurdo de la situación.
El propio autor aclara al final del vídeo que no tiene intención real de quedarse con el vehículo y que su reacción busca denunciar públicamente este tipo de comportamientos incívicos.
Días después, la historia tuvo un desenlace inesperado. En su plaza apareció una bolsa con una nota manuscrita, un post-it y una caja de bombones.
En el mensaje, la persona que había ocupado la plaza le pedía perdón, reconocía el error y explicaba que era seguidor suyo. Además, le prometía una donación como gesto de compensación por las molestias causadas.
Después del enfado y del vídeo viral, el desenlace fue mucho más simple: una nota, unos bombones y una disculpa.
