Así es la isla europea donde los coches están prohibidos y que muchos consideran ya un paraíso secreto
En el corazón del norte de Italia existe un lugar que, pese a su belleza, sigue pasando desapercibido para la mayoría de viajeros.
Se trata de Monte Isola, una isla situada en el Lago Iseo, en Lombardía, que ha comenzado a ganar fama como “el paraíso sin coches” y que muchos ya describen como la hermana fresca y tranquila del Lago Como.
La isla, considerada la más grande de Europa dentro de un lago, mantiene una norma que sorprende a quienes la visitan por primera vez: los coches están prohibidos, salvo contadas excepciones de servicio público. El resultado es un entorno donde el silencio, las rutas a pie y la vida local marcan el ritmo del día.
Un destino italiano que promete convertirse en el próximo gran secreto viajero de Europa
Monte Isola está rodeada de pueblos pesqueros, cafés de colores pastel, pequeñas playas naturales y senderos que serpentean entre olivares y bosques. Uno de los recorridos más populares es el conocido como “paseo de los olivos”, un trayecto de unos dos kilómetros que ofrece vistas panorámicas del lago, antiguos caseríos medievales y cultivos que producen un aceite de oliva muy apreciado en la región.
Para quienes buscan algo más exigente, existe la subida desde Peschiera Maraglio hasta el histórico pueblo de Cure, famoso por su salami artesanal. Desde allí, un sendero continúa hasta el Santuario de la Madonna della Ceriola, situado a unos 600 metros de altitud y con una de las vistas más espectaculares de todo el lago.
El entorno de Monte Isola también invita a explorar más allá. A pocos kilómetros se encuentra Brescia, una ciudad compacta y tranquila que presume del mayor conjunto arqueológico romano del norte de Italia y del complejo monástico de Santa Giulia, declarado Patrimonio de la Humanidad.
Otro imprescindible es la región de Franciacorta, conocida por sus vinos espumosos elaborados mediante el método tradicional. Sus colinas, viñedos y pequeñas aldeas ofrecen una escapada perfecta para quienes buscan gastronomía y paisajes sin aglomeraciones.
Llegar hasta Monte Isola es sencillo: desde Milán, un tren conecta con Brescia, y desde allí otro enlace lleva hasta el puerto de Sulzano, donde un ferry cruza hasta la isla en pocos minutos.
