Ni Marruecos ni Francia: este es el origen de las 180.000 toneladas de patatas que va a traer Mercadona a sus supermercados
La patata ha evolucionado de ser una curiosidad botánica a convertirse en un pilar culinario mundial. Hoy en día, rara vez falta en nuestro carrito de la compra.
Barata, nutritiva y extremadamente versátil, la patata es un tubérculo que se cultiva y disfruta en todo el mundo, presente en innumerables recetas y estilos de cocina. Es por esto que su origen y disponibilidad importan mucho más de lo que uno piensa.
Una patata de origen curioso para la época
A golpe de enero, cuando muchas frutas y verduras se importan del extranjero, Mercadona apuesta por la patata de origen nacional.
Gracias a una planificación que combina dos campañas clave a lo largo del año, el artículo está siempre disponible y en distintas variedades, adaptándose a todo tipo de recetas. Ya sea para cocerlas, freírlas o preparar guisos, este tubérculo versátil se mantiene como un ingrediente esencial en la cocina, garantizando calidad y frescura durante todo el año.
La nacional valenciana refuerza así su apuesta por el producto español, con una previsión de compra que, en la última campaña, supera las 180.000 toneladas. Para ello, Mercadona colabora con nueve proveedores españoles distribuidos por distintas regiones del país, entre los que se encuentran empresas reconocidas como Hijolusa, Meléndez, Gómez y Udapa.
Esta red de proveedores permite a Mercadona ajustar el surtido según la época del año y ofrecer patatas en distintos formatos, adaptados a diferentes usos y hogares.
De acuerdo con Laura Merino, portavoz de Mercadona, la compañía "sigue apostando por las cosechas de patata nueva, ya que son las que más garantías de calidad tienen para sus clientes".
¿De dónde vienen las patatas de Mercadona?
El supermercado garantiza la disponibilidad de patata durante aproximadamente ocho meses al año gracias a un sistema de doble cosecha. La primera fase se desarrolla en verano, a partir de mediados de mayo, con la llegada de la patata nueva.
En esta etapa inicial, la producción procede de distintas zonas del país, y a partir de agosto se incorpora la producción de Castilla y León, la principal región productora.
Esta patata nueva es considerada por la compañía como la que ofrece mayores garantías de calidad para el cliente.
El secreto detrás de la campaña de invierno
Desde la cadena valenciana explican que el verdadero punto de inflexión llega en invierno, con la llamada campaña verdete. Aunque no es un concepto nuevo, se trata de una pieza clave para que, en enero, febrero y buena parte de marzo, los clientes sigan encontrando patata nacional en las tiendas.
Conseguirlo con un producto tan estacional requiere un cultivo muy específico y limitado a zonas concretas del país. El trabajo se centra en regiones del sur, principalmente Murcia y Andalucía, donde el clima suave y el riego permiten un cultivo que sería inviable en otras zonas durante esta época.
De esta campaña procede una variedad muy apreciada, la Soprano, que se adapta bien al otoño, ofrece un rendimiento estable y resulta muy versátil en la cocina.
Es gracias a esta planificación, que el lineal de patatas nacionales se mantiene abastecido incluso en los meses fríos. Aunque, cuando la producción local no alcanza para cubrir toda la demanda, Mercadona recurre puntualmente a patata importada, siempre como apoyo y no como base de la oferta.
Las variedades de patata disponibles en Mercadona
Mercadona ofrece actualmente un variado surtido de patatas, disponible tanto a granel como en diferentes formatos en malla:
- Patata a granel: pieza de unos 220 gramos, por 0,42 € la unidad.
- Patatas en malla de 3 kg: 4,65 €.
- Patatas rojas en malla de 2 kg: 3,80 €.
- Patatas en malla de 5 kg: 6,15 €.
- Patatas guarnición en malla de 1 kg: 2,55 €.
- Patatas especiales para freír en malla de 2 kg: 3,90 €.
Esta variedad se mantiene estable durante el invierno gracias a la campaña verdete, y se ampliará nuevamente a partir de mediados de mayo con el inicio de la campaña de patata nueva nacional.
