Qué tiempos aquellos en qué las elecciones a la presidencia del Barça se basaban, en buena parte, en un nombre. El presunto fichaje de
David Beckham fue el punto de inflexión de las de 2003. La renovación de
Leo Messi fue, más allá de la graciosa pancarta en Madrid, el arma electoral de
Laporta en 2021. Ahora, con las urnas en la vuelta de la esquina y con la salida de
Robert Lewandowski del equipo (con permiso de
Pini Zahavi), el nombre de la campaña será la de un delantero centro. De un tiempo a esta parte,
Julián Álvarez se deja querer. El delantero centro del conjunto colchonero no desaprovecha ninguna ocasión para guiñarle el ojo al Barça.
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