La ruta de tapas por Málaga que solo conocen los locales
De callejones históricos a terrazas frente al mar
En Málaga, el tapeo se vive como un ritual. Entre pasos por la historia, aromas marinos y sabores del interior, la ciudad condensa en sus bares una identidad que mezcla lo castizo con lo innovador. Para quienes buscan una ruta fuera de los tópicos, existe un recorrido que lleva del corazón del centro a rincones poco conocidos de Pedregalejo.
Una malagueña ha compartido con El Mundo su itinerario habitual para disfrutar de las tapas en la ciudad, una propuesta que combina tradición, precios asequibles y sabor auténtico.
1. La Farola de Orellana: el alma de las tascas clásicas
En un discreto callejón del centro, la calle Moreno Monroy 5 guarda uno de esos bares que siguen haciendo historia. La Farola de Orellana, con más de 75 años de trayectoria, mantiene viva la esencia de las antiguas tascas malagueñas.
Su barra de madera, siempre concurrida, invita a pedir croquetas caseras, pescaíto frito sobre papel de estraza o unas gambas al pil pil. Los camareros apenas paran, y el ambiente tradicional se respira en cada rincón. Con un ticket medio de 10 a 20 euros, es una parada obligatoria para los amantes de lo auténtico.
2. La Cepa de Cádiz: Cádiz y Málaga en una esquina
En calle Tomás Heredia 25, este local une lo mejor de la tacita de plata con el alma malagueña. En su exterior, barriles que casi nunca están vacíos; en el interior, una selección cuidada de quesos artesanos, latas en conserva, mojama y montaditos que combinan sabor y sencillez.
El de chicharrones y el de sobrasada con queso figuran entre los favoritos. El precio medio se mantiene entre los 10 y 20 euros, y su horario se adapta a los días, abriendo tanto en mediodía como en la noche (excepto los lunes).
Tapas fuera del centro con sabor local
3. La Mesonera: calidad sin precios desorbitados
En una zona donde los precios se disparan, La Mesonera (calle Gómez Pallete 11) ofrece una experiencia accesible y deliciosa junto al Teatro Cervantes. Aquí, la ensaladilla rusa, croquetas de puchero, serranito y atún en manteca son protagonistas de una carta pensada para tapear sin prisa.
Abre todos los días de 13:00 a 00:00, y el precio por persona ronda también los 10-20 euros. Un punto de encuentro donde locales y visitantes comparten barra.
4. La Lepera: la Huelva gastronómica en Málaga
En el distrito de Carretera de Cádiz (Camino del Pato 33), La Lepera representa una propuesta que traslada la cocina onubense a tierras malagueñas. Compartiendo barrio con su local hermano, Los Choqueros, este rincón destaca por su variedad.
En su carta aparecen desde montaditos, ensaladilla de pulpo, tortillitas de camarón y arroces, hasta fritos y mariscos que evocan la costa de Huelva.
5. El Kiosko de Pedregalejo: tapeo frente al Mediterráneo
Este último punto de la ruta se encuentra en una de las calles que conectan con el paseo marítimo de Pedregalejo. Aunque pueda pasar desapercibido, su terraza siempre animada delata su éxito. El Kiosko mantiene la esencia de los bares donde se pide en barra y se recoge en pocos minutos.
Entre sus platos destacan la gilda de atún ahumado, montadito de pringá, cachopo con jamón ibérico y cartuchitos de calamares fritos. Todo servido sin artificios, en un entorno donde el mar pone la banda sonora.
Un recorrido gastronómico con sabor a Málaga
La riqueza del tapeo malagueño no se resume en una lista, pero esta ruta permite descubrir cinco paradas con carácter local, precios razonables y autenticidad. Es, además, una invitación a perderse en la ciudad con el estómago lleno y el paladar satisfecho.
Entre el bullicio del centro y la calma del litoral, esta experiencia propone recorrer Málaga bocado a bocado, guiados por la tradición y el gusto de quienes mejor conocen sus sabores.
