Curro Vázquez y Pablo Aguado se citan en un diálogo único sobre el arte de torear
La sede de la Fundación Cajasol en Sevilla acogerá el próximo 10 de febrero, a las 20:00 horas, una nueva entrega del ciclo "Los Mano a mano", que alcanza ya su edición número 74. En esta ocasión, por primera vez, serán dos matadores de toros los protagonistas de este espacio de reflexión y diálogo: Curro Vázquez y Pablo Aguado. Dos toreros separados por generaciones, pero unidos por una misma idea del toreo: el arte como centro de gravedad.
El encuentro, titulado "De torero a torero", estará conducido por el periodista José Enrique Moreno, habitual maestro de ceremonias del ciclo, quien propondrá un viaje compartido por la biografía taurina y vital de ambos invitados. No se trata de una entrevista al uso, sino de una conversación entre pares, entre un referente consagrado y una figura actual que bebe de las fuentes clásicas.
Curro Vázquez, torero de culto, de trazo largo y concepto depurado, representa un modo de interpretar el toreo que nunca caduca. Desde su alternativa en 1969 hasta su retirada definitiva en 2002 —con puntuales regresos, como el del pasado octubre en Las Ventas en homenaje a Antoñete—, su nombre ha sido sinónimo de elegancia, naturalidad y temple. Hoy, desde su labor como apoderado, continúa ejerciendo influencia sobre las nuevas hornadas de toreros.
Pablo Aguado, por su parte, se ha convertido en los últimos años en el estandarte de una manera de hacer el toreo en Sevilla, donde la estética se mezcla con el fondo y la fragilidad es sólo apariencia. Desde aquel impacto en la Feria de Abril de 2016, Aguado ha mantenido una línea coherente, fiel a una personalidad definida, que lo ha llevado a ocupar un sitio indiscutible en las grandes ferias.
Este mano a mano ofrece, por tanto, una ocasión única para escuchar a dos toreros que no sólo torean bien, sino que también piensan bien el toreo. Dos visiones, dos épocas, dos maneras de andar por la plaza, con Sevilla como fondo y la palabra como instrumento.
La entrada al acto será libre hasta completar aforo. Una oportunidad para el aficionado, no sólo de ver de cerca a dos figuras, sino de escuchar cómo se forjan y se entienden los caminos del toreo desde la voz de quienes los han recorrido o los siguen recorriendo.
