El plato sevillano gourmet que casi desaparece
En la década de 1970, el solomillo al whisky ocupaba un lugar privilegiado en los menús de los restaurantes sevillanos más exclusivos. Frente a las recetas tradicionales andaluzas, esta elaboración destacaba por una salsa intensa basada en solomillo de cerdo, ajo, mantequilla, limón y licor, presentada con guarniciones cuidadas al estilo de la alta cocina.
Aquella combinación, que entonces sorprendía por su perfil de sabor y tecnicismo, se servía como plato principal. Su condición de receta “gourmet” respondía a una demanda social que asociaba determinados ingredientes y técnicas europeas con modernidad y sofisticación.
De lujo a tapa de barra
Con el paso de las décadas, el panorama gastronómico en Sevilla y en España cambió. La cultura del tapeo, arraigada en compartir raciones pequeñas mientras se acompaña una caña, fue ganando terreno frente a las comidas formales. El solomillo al whisky se adaptó a este nuevo contexto: perdió protagonismo como plato principal en restaurantes, pero encontró un hueco en las barras de los bares sevillanos.
Hoy en día, pocos restaurantes de primer nivel incluyen esta receta en sus cartas, ya que los chefs buscan innovar con propuestas más complejas o técnicas contemporáneas. Sin embargo, muchos sevillanos y visitantes siguen encontrando la tapa en establecimientos tradicionales, donde sigue siendo un clásico infaltable.
Una receta con historia curiosa
Aunque su nombre sugiere raíces escocesas o británicas, la historia de esta preparación tiene un origen diferente: surge de la adaptación local de un plato francés. Un sevillano que regresó de París intentó recrear lo que había probado en la capital gala, pero con los ingredientes y sabor propio de Andalucía. El resultado no fue exactamente la receta importada, pero sí una versión deliciosa que perduró en las mesas de Sevilla.
Curiosamente, a pesar de llamarse “al whisky”, la versión original sevillana empleaba brandy como licor base, una elección más habitual en la gastronomía andaluza tradicional.
Dónde sigue vivo el solomillo al whisky
La persistencia de esta receta se explica por la fuerza de la tradición local. En numerosos bares del centro de Sevilla y sus barrios históricos, aún se sirve un pequeño platillo de solomillo al whisky, especialmente en lugares con décadas de historia junto a la barra. Estos bares mantienen viva una receta que comparte memoria culinaria con generaciones de sevillanos.
Aunque no tenga la presencia que tuvo en los restaurantes de lujo de los años 70, sigue siendo un referente del tapeo sevillano, un puente entre la cocina tradicional y la informal.
