La UE lanza una nueva normativa para los dueños de perros: multas por no cumplir con la medida
Tener un perro se ha convertido en algo habitual entre la población. Su compañía transforma la rutina, el hogar y, en muchos casos, la forma de entender el tiempo y las responsabilidades. Y es que una mascota necesita dedicación diaria, y a cambio se crea uno de los vínculos más sólidos que una persona puede experimentar.
Sin embargo, el aumento significativo de estas mascotas en las familias ha provocado que, a su vez, aumenten las normativas y reglamentos. En este sentido, la Unión Europea ha aprobado recientemente una nueva regulación que tiene ver con el cuidado de los perros.
El objetivo no es otro que mejorar el bienestar y la trazabilidad de perros y gatos en toda la Unión Europea, de tal forma que estos animales queden protegidos. Esto supone un avance histórico que mejora de forma significativa el trato que reciben estos animales cuando son criados, vendidos o adoptados dentro de la Unión.
¿En qué consiste la nueva normativa?
La Unión Europea llegó el pasado mes de noviembre de 2025 a un acuerdo provisional para establecer la primera normativa a escala comunitaria sobre el bienestar de perros y gatos. El acuerdo establece por primera vez normas mínimas en toda la UE sobre cría, comercio, alojamiento y registro de estos animales de compañía.
En concreto, el texto provisional publicado en la página oficial del Parlamento Europeo incluye varias restricciones en cuanto a prácticas relacionadas tanto con los perros como con los gatos. Prácticas como el tethering prolongado (atarlos) y el uso de algunos collares quedarán totalmente prohibidos a partir de su entrada en vigor.
Por otro lado, una de las directrices más destacadas será la identificación obligatoria de todos los perros mediante microchip para garantizar la trazabilidad del perro a lo largo de toda su vida. Los dueños estarán obligados a colocar este dispositivo a todos los perros y gatos y deberán registrar a toda mascota.
Asimismo, se prohibirá la cría con rasgos físicos excesivos que impliquen altos riesgos de salud y bienestar y el uso de perros y gatos con rasgos excesivos o mutilados en competiciones o exhibiciones.
Además, para evitar el fraude en la venta de mascotas se implementará un sistema de verificación de anuncios online que permitirá a los compradores comprobar la legalidad del proceso. En este sentido, las importaciones comerciales de fuera de la UE deberán cumplir normas de bienestar equivalentes a las europeas para proceder a la compra.
El objetivo de la Unión Europea
Esta regulación europea sobre el bienestar de perros y gatos sienta un precedente histórico en la política comunitaria. Se trata de la primera vez que existe un marco jurídico común que establece normas para la cría, alojamiento, cuidado, comercialización y adopción de estos animales en todos los Estados miembros.
El objetivo de esta regulación es garantizar el bienestar de perros y gatos, que sean mantenidos en condiciones que respeten sus necesidades físicas y conductuales, y que se erradiquen prácticas abusivas debido a las diferencias legislativas entre países.
"El acuerdo alcanzado marca un punto de inflexión para el bienestar de perros y gatos en toda Europa. Por primera vez, contaremos con normas claras y exigibles sobre cómo se crían, se mantienen y se comercializan estos animales en la UE. Los ciudadanos europeos quieren que sus mascotas estén mejor protegidas y que se actúe con mayor firmeza contra la cría irresponsable y el comercio ilegal, que forma parte del crimen organizado. Celebro este hito y agradezco al Consejo y al Parlamento su compromiso para construir un sistema más humano, transparente y fiable para las mascotas en Europa", señalaba Olivér Várhelyi, comisario de Salud y Bienestar Animal.
¿Cuándo entrará en vigor?
Aunque el acuerdo es una realidad, lo cierto es que todavía es provisional, por lo que deberá ser formalmente ratificado por el Parlamento y por el Consejo antes de entrar en vigor. No obstante, el texto provisional ya aparece publicado en la página oficial del Parlamento Europeo y se prevé que la nueva normativa entre en vigor de manera progresiva a partir de 2028.
