Los alucinantes detalles del nuevo Aston Martín de Fernando Alonso
El nuevo Aston Martin AMR26 irrumpe en la parrilla como uno de los monoplazas más sofisticados y agresivos a nivel conceptual de los últimos años, especialmente en su tren delantero, donde se concentran muchas de las decisiones aerodinámicas más valientes del proyecto. Desde el primer vistazo queda claro que no es una simple evolución, sino un coche diseñado desde cero para explotar al máximo los márgenes del reglamento y sentar las bases de un rendimiento más estable y predecible, algo clave en la era del efecto suelo.
El morro es, sin duda, la pieza más llamativa del AMR26. Los pilares separados generan un canal central extremadamente limpio, permitiendo que el flujo de aire llegue con mayor energía a la parte baja del chasis. Bajo la punta del cono aparece esa característica forma de gota de agua, una solución refinada que acelera el aire y reduce las perturbaciones justo antes de alimentar el fondo plano, mejorando la eficiencia aerodinámica y la consistencia del coche en curva.
La suspensión delantera también ha sido llevada al límite. Los trapecios superiores y el push-rod están colocados lo más arriba posible dentro de la normativa, liberando espacio en la zona inferior y creando un pasillo aerodinámico que favorece el direccionamiento del flujo hacia los pontones. Esta arquitectura no solo aporta carga, sino que mejora el sellado lateral del suelo, un aspecto crítico para mantener el rendimiento del efecto suelo en distintas alturas y condiciones de pista.
Otro detalle clave es la forma en la que el cono del morro se ancla directamente al segundo elemento del alerón delantero, dejando únicamente el flap superior como parte móvil. Esta configuración está claramente pensada para convivir con la nueva aerodinámica activa, concentrando la movilidad en un solo perfil para ganar precisión y estabilidad, una filosofía que recuerda a la empleada por Mercedes en el W17 y que demuestra el alto nivel de sofisticación del diseño.
Todo este conjunto aerodinámico parece hecho a la medida de Fernando Alonso, un piloto que siempre ha sabido exprimir coches con tren delantero fuerte y respuestas inmediatas. El AMR26 apunta a ser un monoplaza exigente, con una ventana de funcionamiento clara pero estrecha, donde la confianza en el eje delantero y la calidad del flujo aerodinámico serán claves para marcar la diferencia en manos expertas.
En conjunto, el Aston Martin AMR26 destaca como uno de los coches más interesantes y atrevidos de la parrilla, con soluciones que no buscan copiar, sino reinterpretar el reglamento desde una perspectiva propia. Puede que aún queden incógnitas sobre su rendimiento absoluto, pero sus detalles técnicos dejan claro que el equipo ha apostado por la innovación y la precisión, construyendo un coche que promete dar mucho que hablar a lo largo de la temporada.
