La Fed congela los tipos por la debilidad del empleo y una inflación elevada
La Reserva Federal (Fed) cumple las expectativas de mercado y mantiene los tipos de interés en una horquilla de entre el 3,5%-3,75% después de tres bajadas consecutivas. El banco central estadounidense hace un alto en el camino y deja el precio del dinero en mínimos desde finales de 2022. La estabilidad del mercado laboral ofrece cierto consenso en el banco central después de meses de división entre los miembros que intengran el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés).
Las cifras de empleo, consumo y actividad manufacturera publicados en el arranque del año dan margen a la Fed para optar por el ‘modo pausa’. La decisión se toma con la confianza del consumidor en mínimos desde 2014, hasta los 85,4 puntos, y en un momento bajo para el dólar, que cotiza en su nivel más bajo en cuatro años. El cruce de la moneda comunitaria se intercambia en estos momentos a 1,2 ‘billetes verdes’, mientras el oro, el activo refugio por excelencia, escala a un nuevo máximo histórico.
La decisión de no tocar los tipos de interés, que persigue reforzar el empleo y presionar a la baja sobre la inflación, amplificará la indignación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El mandatario estadounidense deberá anunciar en breve quién relevará a Powell en el cargo, cuyo mandato expira en mayo. Aunque inicialmente Kevin Hassett, director del Consejo Económico Nacional, fue considerado como favorito, Trump ha dado a entender recientemente que prefiere mantenerlo en su actual cargo.
En su lugar, en el mercado va ganando puntos el director de inversiones de BlackRock, Rick Rieder, algo que se producirse daría un vuelco hacia una política monetaria más flexible. Completa la terna de candidatos favoritos el actual gobernador de la Fed, Christopher Waller. Las posibilidades del ejecutivo de la mayor gestora de activos se han disparado hasta el 47%, frente al 29% que dan al segundo.
Powell afronta su primera rueda de prensa desde que declarase en el Tribunal Supremo por el intento de despido por parte de Trump de la gobernadora del banco central, Lisa Cook y de la investigación abierta contra él por el Departamento de Justicia por su testimonio en el Congreso del pasado junio sobre la renovación multimillonaria de la sede del organismo, acción que enmarca entre las amenazas y la presión constante por parte de la Administración norteamericana.
