El inesperado remake que por fin logra lo que ninguna otra versión había conseguido
El director original vuelve a escena
Dean DeBlois, responsable de la trilogía animada de Cómo entrenar a tu dragón, dirige también esta versión en acción real. La película, disponible desde hoy en plataformas de streaming, se convierte así en una rara excepción: una reinterpretación fiel que evita tanto la nostalgia vacía como los cambios innecesarios.
Lejos de reinventar la historia, DeBlois opta por una reconstrucción visual casi exacta de las escenas que los espectadores ya conocían. La fotografía, el diseño de los dragones y el ritmo narrativo evocan directamente la versión animada estrenada hace más de una década.
Una historia de mitos, tradiciones y valentía
La trama nos traslada de nuevo al mundo de los vikingos, donde los dragones son considerados enemigos implacables. En este contexto crece Hipo, un joven que desea demostrar su valía ante su padre Estoico, jefe de la aldea.
Todo cambia cuando Hipo encuentra a Desdentao, un dragón herido y vulnerable. Este encuentro desencadena una transformación en la visión del protagonista, quien comienza a cuestionar las enseñanzas de su comunidad sobre los supuestos monstruos voladores.
Una relación que desafía los prejuicios
A medida que Hipo y Desdentao desarrollan un vínculo de confianza y lealtad, la película explora con delicadeza el conflicto entre tradición y verdad. La narrativa se centra en la amistad como fuerza transformadora, sin renunciar al componente épico de las batallas entre humanos y dragones.
El joven protagonista deberá enfrentarse no solo a sus miedos, sino también al arraigado odio de su propio pueblo, en un intento por construir un nuevo entendimiento entre dos especies condenadas al enfrentamiento.
Un reparto que respeta la esencia
El elenco cuenta con Mason Thames en el papel de Hipo y con Gerard Butler retomando su rol como Estoico. Ambos actores aportan solidez a una historia que se apoya más en la emoción contenida que en el espectáculo exagerado.
Las interpretaciones, junto con el guion contenido y la dirección precisa, refuerzan la sensación de continuidad con la versión original, algo poco habitual en las adaptaciones modernas.
Una recepción crítica positiva
La crítica ha recibido el remake con entusiasmo. El portal SensaCine le otorga una puntuación de 4 sobre 5 estrellas, destacando que se trata de una adaptación que sabe mantener el equilibrio: “Misma fruta, diferente consistencia”, dicen, en alusión a su fidelidad visual y emocional.
Este éxito plantea una reflexión sobre cómo deben abordarse las nuevas versiones: con respeto, precisión y una clara comprensión de lo que hizo especial al material original.
¿Una nueva etapa para los remakes?
El caso de Cómo entrenar a tu dragón demuestra que es posible renovar sin traicionar. Lejos de ser una simple copia, esta adaptación aporta valor a una historia ya conocida, recordando que la calidad no está reñida con la repetición.
En una industria donde abundan los proyectos sin alma, esta producción marca un hito inesperado. Y quizás, solo quizás, abre la puerta a una nueva forma de entender el arte del remake.
