Correr en libertad, el auge del trail running y cómo practicarlo sin riesgos
El trail running vive un auténtico momento de auge. Cada vez son más las personas que deciden dejar atrás el asfalto para adentrarse en senderos, bosques, y caminos de montaña, atraídas por la sensación de libertad, por el contacto directo con la naturaleza, y ante la posibilidad de desconectar del ritmo urbano y digital. Sin embargo, correr en la montaña no es lo mismo que hacerlo en la ciudad: el terreno es más exigente, las condiciones cambian rápidamente, y la preparación resulta clave.
Por eso, tal y como subraya , conocer las particularidades del entorno, y seguir una serie de recomendaciones básicas permite disfrutar del trail running con seguridad y aprovechar todo su potencial físico y mental.
“El trail running es un deporte apasionante y completo, pero requiere respeto, adaptación, y constancia. Esta actividad proporciona todos los beneficios de correr y de disfrutar de la naturaleza”, sostiene este experto.
Beneficios del trail running
En concreto, tal y como enumera, los beneficios del trail running serían:
- Aumenta la concentración: El deporte en general favorece la memoria, la atención, y la concentración.
- Mejora tu salud física, ya que correr ayuda a fortalecer las piernas y el abdomen, a la hora de aumentar la capacidad pulmonar y de mejorar la resistencia cardiovascular.
- Te conecta contigo mismo: Correr en la montaña te ayuda a vivir el presente y a alejarte de las tareas que ocupan el día a día.
- Alivia el estrés y mejora el estado de ánimo: El deporte en general es muy beneficioso para la salud mental; a esto se añade que la naturaleza puede ser como una terapia antiestrés.
Las principales precauciones a seguir
No obstante, según advierte Núñez de Aysa, la montaña tiene unas características especiales que es fundamental conocer para disfrutar del deporte sin sustos. De ahí que, si estás pensando en empezar o en mejorar tu técnica este experto del Centro médico-quirúrgico Olympia Quirónsalud apunta una serie de recomendaciones que te ayudarán a correr con seguridad, y a aprovechar todo lo que la montaña puede ofrecerte:
1. Utiliza ropa adecuada para la montaña: El clima en altura puede variar en cuestión de minutos; por eso, se recomienda llevar siempre algo extra, especialmente en trayectos largos, como gorros, guantes, o impermeables, ya que pueden acabar salvándote la ruta, aunque muchas veces pienses que no los vas a usar.
2. Usa calzado resistente, cómodo y estable: No todas las zapatillas sirven para correr por senderos, así que opta por las más adecuadas para tus carreras en la montaña; en concreto, es aconsejable en estos casos un calzado con las siguientes características: Suela resistente; buen agarre; estable y cómodo; con horma ancha para evitar rozaduras o uñas encarnadas; con una talla más si tienes dudas; y un aviso importante, la placa de carbono y la velocidad son para expertos, así que, ¡cuidado si estás empezando!
3. Opta por bastones, pero cuando el terreno lo pide: En subidas largas o en bajadas muy pronunciadas, los bastones pueden ser tus mejores aliados ya que dan estabilidad y reparten el esfuerzo.
4. Planifica tiempo y recorrido: No improvises, la práctica de trail running requiere planificación tanto de la ruta como del tiempo previsto para completar la carrera; es aconsejable siempre añadir un margen de tiempo para descansar o parar si es necesario, especialmente si no conocemos la zona; no pasa nada por tardar un poco más, importa volver bien.
5. Practica ejercicio de fuerza: La montaña exige potencia, estabilidad y movilidad; un buen trabajo de fuerza en el gimnasio o en casa te hará correr mejor y evitar lesiones frecuentes; un cuerpo fuerte es un corredor más seguro.
6. Anticípate al terreno montañoso: Mientras corremos por la montaña es muy frecuente encontrar raíces, piedras, o cambios bruscos de pendiente; para evitar sustos es recomendable levantar la vista unos metros por delante, de manera que localicemos estos elementos antes de que lleguen y nos provoquen lesiones.
7. Protege la vista: Correr al aire libre en la montaña puede hacer que nos encontremos con ciertos elementos que nos impiden ver la ruta como el polvo, los insectos o las ramas; para proteger los ojos y la vista se deben emplear utilizar gafas de sol deportivas.
8. Mantente hidratado y no te confíes: En la montaña se suda más de lo que imaginas, por eso es preferible ser previsor y tener a mano agua y electrolitos cuando se sale a correr por la montaña; “algún producto rico en azúcares puede salvarte de un mal momento como los dátiles o el plátano”.
9. Aplica crema solar incluso si está nublado: En altura la radiación solar es más intensa; por esta razón, no puede faltar el fotoprotector en nuestras excursiones a la montaña, y es importante aplicarlo incluso en días nublados, y recuerda repetirlo en rutas largas; ¡vita las quemaduras!
10. Avisa a tu familia de la ruta y del tiempo estimado: Siempre comunica a alguien tu ruta y la hora estimada de regreso; la montaña es maravillosa, pero exige responsabilidad.
“Correr por montaña atrae a corredores experimentados y a personas que buscan una alternativa natural a la ciudad. El terreno cambia, las pendientes exigen más fuerza, y la concentración debe ser mayor. Pero a cambio, el trail running te regala algo que ningún gimnasio ofrece, el contacto real con la naturaleza, y la sensación de libertad que proporciona el hecho de avanzar por senderos en los que cada paso es distinto”, concluye el doctor Borja Núñez de Aysa, jefe de la Unidad de Intervencionismo y Terapias Regenerativas del Centro médico-quirúrgico Olympia Quirónsalud.
