La mayoría cree en los alienígenas, pero un nuevo estudio desvela por qué casi nadie lo quiere admitir en público
Un nuevo estudio internacional sugiere que la creencia en la existencia de vida extraterrestre es mucho más común de lo que se reconoce abiertamente. Según la investigación, el 95% de las personas con formación universitaria o superior cree que existe vida alienígena, aunque la mayoría evita admitirlo ante familiares o amigos por miedo al ridículo.
El trabajo fue realizado por investigadores de Harvard University y Reichman University (Israel), que encuestaron a 6.114 personas altamente formadas, incluyendo académicos, doctores, científicos y profesionales con estudios de posgrado. El objetivo era analizar hasta qué punto la creencia en vida extraterrestre se mantiene “en privado” pese a la aparente falta de reconocimiento público.
Los autores señalan que la mayoría de los encuestados sí cree que hay vida más allá de la Tierra, pero evita expresarlo por temor a ser percibidos como poco serios o poco científicos. Este fenómeno ha sido descrito en el estudio como una especie de 'armario cósmico', en el que las personas ocultan sus convicciones para evitar reacciones negativas.
La investigación se enmarca en un contexto en el que el interés por la vida extraterrestre ha aumentado notablemente en los últimos años. Otros análisis recientes muestran que la creencia en la existencia de alienígenas se ha disparado en distintos países, y que incluso sectores científicos consideran plausible que exista vida en otros planetas, dada la magnitud del universo y la cantidad de sistemas planetarios conocidos.
Aunque el estudio se centra en personas con alta formación, investigaciones paralelas apuntan a un incremento generalizado de esta creencia en la población. En algunos países, la proporción de personas que consideran que los avistamientos de OVNIs podrían ser prueba de vida alienígena ha crecido de forma sostenida desde los años noventa.
Los autores del estudio concluyen que la discrepancia entre lo que la gente cree y lo que admite públicamente refleja un tabú persistente en torno al tema, incluso entre profesionales de alto nivel académico. Según los investigadores, este tipo de reticencias podría influir en cómo se discute la búsqueda de vida extraterrestre en ámbitos científicos y sociales.
