El "vagón sin niños" en la alta velocidad francesa desata la indignación de las familias
¿Se debe prohibir la entrada de niños a determinados vagones de tren para garantizar la tranquilidad o el descanso del resto de viajeros? La compañía estatal de trenes francesa, SNFC, ha considerado que sí, y por eso ha lanzado una "clase premium" que prohíne la entrada a estos espacios a menores de 12 años. Y la medida ha desatado una tormenta social en Francia.
La polémica se desató hace unos días cuando SNCF anunció la puesta en marcha de una nueva “clase premium” para sus trenes TGV de alta velocidad entre París y Lyon, llamada Optimum Plus, que tenía como especial reclamo que sería un lugar “tranquilo” sin ruido alguno para que los que quisieran trabajar sin interrupciones durante el viaje.
El requisito, por supuesto, era que no hubiera niños alrededor, y por ello se aclaró que se prohibiría la presencia de menores de 12 años en su interior para “garantizar el máximo confort”.
"Es el reflejo de una sociedad individualista en el que se privatiza el espacio público. En un momento en el que la natalidad empieza a bajar, el niño tiene que estar en el centro de las preocupaciones", consideró en declaraciones a EFE Émilie Souplet, portavoz de la federación nacional de las familias en Francia, que agrupa cerca de 200 asociaciones.
La controversia sobre esta prohibición se agudizó esta semana, poco después del lanzamiento el 8 de enero por parte de la SNCF de una nueva clase, denominada 'Optimum plus', que, entre otras ventajas, ofrece "un espacio tranquilo a bordo" en unos vagones que acogen "un número restringido de pasajeros". Esta categoría exclusiva comenzó a funcionar en la línea que une París y Lyon.
La polémica sobre los espacios vetados para niños ('no kids', en inglés) se difundió rápidamente esta semana en las redes sociales, hasta tal punto que el propio Gobierno francés ha tenido que reaccionar.
La ministra delegada encargada de la Infancia, de la Juventud y de las Familias, Sarah El Haïry, consideró, en declaraciones al canal 'BFMTV', que "una línea roja" se había cruzado con esa propuesta de la SNCF y, por ello, iba a pedir explicaciones a su presidente, el exprimer ministro Jean Castex.
La propia empresa ya había intentado calmar la tempestad el miércoles con un vídeo en las redes realizado por Gaëlle Babault, la directora de oferta TGV InOui de SNCF Voyageurs, informa Efe.
"Esas plaza Optimum representan solo el 8 % de nuestra capacidad en nuestros trenes de lunes a viernes", aclaró Babault, quien, no obstante, reconoció que "desde hace años sufren presiones para prohibir que embarquen los niños en algunos espacios de los trenes", algo a lo que la compañía asegura haberse negado.
Para la federación nacional de las familias en Francia, las explicaciones de la SNCF son insuficientes y recordaron que esta empresa, de titularidad pública, tiene que cumplir estrictamente con la obligación de "no discriminación", prevista en un artículo del Código Penal francés.
"No queremos que se estigmatice a los niños, lo que queremos es que podamos, adultos y niños, convivir en los espacios públicos", apuntó Souplet.
La portavoz alertó que la corriente 'no kids' afecta también a ciertos restaurante y hoteles en Francia, lo que ha generado un debate sobre el grado de intransigencia de la sociedad con los pequeños.
