Ojo con hablar de fútbol en el trabajo: un empleado consigue un finiquito de 10.000 euros tras ser despedido por ello
Un tribunal laboral ha dado la razón a Jack Caird, un trabajador del servicio de atención al cliente despedido después de llamar a un compañero “Arab” durante una conversación interna en la empresa.
En Escocia, el término se utiliza desde los años sesenta para referirse a los seguidores del Dundee United, pero el comentario desencadenó una acusación de racismo y una investigación interna.
Una broma futbolera en el chat laboral acaba convertida en un litigio
El tribunal concluyó que el despido fue improcedente. La jueza consideró que la compañía actuó de forma desproporcionada y que el contexto cultural del comentario no había sido tenido en cuenta.
Caird admitió que el lenguaje no era adecuado para el entorno laboral, pero defendió que se trataba de una broma entre rivales futbolísticos.
Ninguno de los compañeros implicados en otros mensajes (como una crítica irónica al Islamophobia Awareness Month, una campaña británica de sensibilización contra la islamofobia o sobre un viaje a Auschwitz) fue despedido.
El caso también abrió un debate sobre cómo las empresas gestionan las conversaciones internas en tiempos de teletrabajo. La investigación comenzó con una reunión de quince minutos, en la que el primer responsable consideró que no había motivo suficiente para sancionar.
Sin embargo, la dirección terminó cambiando de criterio y acudió al despido. El tribunal reprochó a la compañía esa falta de coherencia y el uso de argumentos ya descartados durante el proceso.
Caird recibirá una indemnización de 10.926 libras (unos 12.500 euros). BT, la antigua operadora pública británica, afirmó que respetará el fallo.
