Es oficial: en enero las nóminas de los trabajadores sufrirán un aumento de esta retención
Tal y como expone el Real Decreto ley 2/2023, que introdujo esta variable, las nóminas de los trabajadores sufrirán un aumento de esta retención a partir de enero. El primer mes del año vuelve a convertirse en un punto crítico para el bolsillo del trabajador medio, que comprueba cómo la cuesta de enero no solo llega por los gastos acumulados de las fiestas, sino también por el encarecimiento generalizado de bienes y servicios básicos. Factores como la electricidad, transporte, alimentación o seguros suelen ajustar precios al alza justo al comenzar el año. Este escenario refuerza la sensación de pérdida de poder adquisitivo con la que muchos asalariados arrancan el ejercicio.
A este contexto se suma otro factor que se repite ejercicio tras ejercicio. Enero es el mes en el que entran en vigor las principales planificaciones impositivas del Gobierno, con subidas porcentuales en impuestos y cotizaciones que se aplican de forma automática. Aunque muchos de estos cambios parecen pequeños sobre el papel, su efecto acumulado termina reflejándose de forma clara en la nómina mensual. Para el trabajador medio, estas variaciones pasan desapercibidas hasta que compara lo que cobra con meses anteriores.
En este escenario se enmarca la nueva retención que comenzará a aplicarse a partir del 1 de enero de 2026. Se trata del incremento del Mecanismo de Equidad Intergeneracional, una cotización destinada a reforzar la financiación del sistema público de pensiones. Este mecanismo ya existe, pero a partir de esa fecha eleva su tipo total hasta el 0,9% sobre la base. El objetivo oficial es anticiparse al impacto del envejecimiento de la población en las cuentas de la Seguridad Social y mantener el sistema en algo que muchos expertos han denominado como la "hucha de las pensiones".
El porcentaje de retención del MEI sube para 2026
En la práctica, este porcentaje se reparte entre empresa y trabajador. Del total, el 0,75% corre a cargo de la empresa y el 0,15% se descuenta directamente de la nómina del empleado. Ese porcentaje es el que provoca que el salario neto mensual sea ligeramente menor, aunque el impacto varía en función del sueldo bruto. Aun así, la rebaja se produce de forma constante mes a mes, lo que amplifica su efecto a lo largo del año. Aunque la cuantía mensual sea reducida, su carácter obligatorio hace que afecte a todos los trabajadores por igual.
Cabe destacar que el efecto es distinto en el caso de los autónomos y los trabajadores por cuenta propia. Al no existir reparto con una empresa, asumen la totalidad de la cotización. En su caso, el tipo pasa del 0,8% al 0,9%, lo que implica un esfuerzo adicional directo sobre sus ingresos y una mayor presión en un colectivo que ya soporta el coste íntegro de sus cotizaciones sociales. Esta subida se suma a un sistema de cuotas que muchos profesionales consideran ya exigente. Para muchos autónomos, cada décima de incremento supone un ajuste relevante en su planificación financiera.
Hasta 95 euros para la base máxima
Para quienes cotizan por las bases más altas, el impacto también está acotado. La base máxima de cotización se situará en 63.180 euros anuales en 2026 y, en ese escenario, la aportación del trabajador puede suponer hasta 95 euros menos al año en la nómina. Aunque no es una cantidad elevada, se añade al conjunto de ajustes que reducen el salario disponible. Especialmente en enero, esta reducción resulta más perceptible. A lo largo del ejercicio, el efecto se diluye debido a que su llegada se incluye dentro de la planificación, pero no desaparece.
¿Cómo afectará el nuevo porcentaje a tu nómina?
La experta, conocida en redes sociales como @enterateconalba, ha explicado de forma sencilla cómo se traduce esta retención según el salario bruto mensual. Con 1.200 euros brutos, la aportación total es de 10,80 euros, de los cuales 9 euros los paga la empresa. Con 1.400 euros, el desembolso asciende a 12,60 euros y la empresa aporta 10,50 euros. En el caso de 1.600 euros, la aportación total es de 14,40 euros y la compañía asume 12 euros. Para un sueldo de 1.800 euros, la cuantía es de 16,20 euros con 13,50 euros a cargo de la empresa. Por último, con 2.000 euros brutos, la aportación alcanza los 18 euros, de los que 15 euros los abona la empresa.
