Pokard pasó una prueba difícil
El partido comenzó con un Ariel Pokard sumamente enfocado. Logró imponer condiciones gracias a la profundidad de sus tiros, obligando a Armanini a jugar a la defensiva. Con un quiebre oportuno, cerró el primer parcial por 6-3, dando la sensación de que tenía el control absoluto del trámite.
Sin embargo, Matías Armanini no se dio por vencido. En el segundo set, ajustó su servicio e incluso empezó a dominar los peloteos largos. La intensidad de Pokard bajó y Armanini lo aprovechó con creces, devolviendo la gentileza con un 6-2 que forzó la definición a la instancia definitiva.
El desempate final se disputó bajo el formato de súper tie-break, donde la frialdad mental suele pesar más que la técnica. Allí, Pokard recuperó la memoria y la agresividad del primer set. Rápidamente tomó una ventaja considerable, moviendo a su rival por toda la base y evitando los errores no forzados. Ariel demostró carácter para sobreponerse al bache del segundo set y aseguró asi su lugar en la siguiente ronda del certamen holandés.
