Un conocido forense afirma tener pruebas: asegura que la muerte de Kurt Cobain no fue como se contó
Bryan Burnett, un veterano forense estadounidense, ha presentado un informe que cuestiona la versión oficial de la muerte de Kurt Cobain, declarada suicidio en 1994. El documento plantea que el líder de Nirvana no se quitó la vida y que la escena podría corresponder a un homicidio preparado para simular un suicidio.
El dossier, publicado en una revista forense internacional, fue financiado por el colectivo Who Killed Kurt?, que entregó las conclusiones a la Policía de Seattle y al forense del condado para solicitar que la causa de muerte sea reclasificada como “indeterminada” y se reabra el caso. Hasta el momento no hay respuesta oficial.
Treinta años después, el caso Cobain vuelve a estar bajo la lupa
Burnett sostiene que Cobain habría recibido una dosis extremadamente alta de heroína antes de recibir un disparo con una escopeta. Su análisis afirma que la cantidad de droga en sangre no sería compatible con una persona que pudiera manipular un arma en condiciones. También señala que el cuerpo habría sido trasladado hasta el invernadero de la vivienda y que la escena, el arma y la nota fueron colocadas para aparentar un suicidio.
Uno de los elementos que el forense considera clave son las manchas de sangre detectadas en la camiseta y en la pierna izquierda del pantalón de Cobain. Según Burnett, los patrones no coincidirían con un disparo autoinfligido y requerirían la intervención de una segunda persona tras el tiro.
El investigador también denuncia problemas con las fotografías policiales del caso, asegurando que estaban subexpuestas o digitalizadas de forma deficiente, lo que obligó a usar técnicas de edición para aclarar detalles que no se apreciaban a simple vista.
Burnett suma más de 3.000 casos y 30 años de experiencia. Llegó a la criminología desde la biología marina del Scripps, donde empezó a trabajar con microscopios que luego trasladó al análisis balístico.
Por ahora, todas estas afirmaciones se mantienen en el terreno de la tesis forense. No existe una reapertura formal del expediente y la muerte de Cobain sigue registrada oficialmente como suicidio.
