Las galerías harán huelga por un IVA cultural
Las galerías de arte contemporáneo españolas permanecerán cerradas entre los días 2 y 7 de febrero, ambos inclusive. Así lo ha remitido a través de un comunicado escrito el jueves 15 y enviado a los medios ayer el Consorcio de Galerías de Arte Contemporáneo, compuesto por 125 galerías repartidas por toda España. Han declarado que en los próximos tres meses también detendrán la actividad colaborativa sin ánimo de lucro que mantenían con otros entes culturales, tanto públicos como privados. El motivo por el que se han adoptado estas medidas es la injusticia que desde el sector entienden que viven al no aplicárseles un IVA cultural del que otros gremios culturales sí gozan. De este modo, a las piezas se les aplica el IVA general del 21%, mientras que disciplinas como el cine y la música lo tienen reducido.
LA RAZÓN ha podido contactar con Idoia Fernández, presidenta del consorcio. Estipula que la asamblea en la que se adoptó la medida se convocó el pasado jueves 8 de enero. En ella, no participaron la totalidad de integrantes de la asociación, pero sí una mayoría, y todos votaron favorable a las acciones salvo una, por lo que el sentimiento de disconformidad es generalizado.
En estos últimos meses, la agrupación, según cuenta Idoia Fernández, ha contactado con diversos organismos públicos y partidos políticos para resolver el problema. La galerista afirma que las respuestas y conclusiones de los encuentros son de «consciencia» ante el agravio fiscal, pero de «falta de acción». La resolución del conflicto es interministerial, viéndose implicados tanto el Ministerio de Cultura como el de Hacienda, y aunque se han mantenido las correspondientes conversaciones con ambos, la situación sigue igual.
Sentimiento de amargura
Para Fernández, la aplicación de estas acciones causa «amargura», pues afirma que las galerías ofrecen «cultura accesible» al ser la entrada a ellas gratuita. «Es duro trabajar en estas condiciones. Además, parece que nos quieren decir que los artistas plásticos son profesionales de segunda, que nuestra labor no es cultura y que no merecemos el mismo respeto que otros creadores», afirma. «Los músicos no están penalizados por actuar en salas, como tampoco lo están los escritores por vender sus escritos en librerías. No entiendo por qué nosotros somos distintos», prosigue la representante.
La realidad es que el IVA cultural a las galerías de arte ya está regulado en otros países del entorno europeo como Francia, Italia o Bélgica, y siempre entre el 5 y el 7%, más próximo al que poseen en nuestro país otras modalidades artísticas. En el comunicado se mencionaba la trasposición de la Directiva europea 2022/542 del Consejo del 5 de abril de 2022, referente a la modificación de los tipos de IVA, y que otros Estados ya han ejecutado. Marina di Nocera, manager de la Gerhardt Braun Gallery en Madrid, indica que esta desigualdad provoca que muchos clientes descarten la compra en galerías nacionales al ser los precios más baratos en otros países con impuestos más bajos.
«Parece que los artistas plásticos son profesionales de segunda y que no somos cultura»
Gracias al IVA cultural, diversos productos artísticos tienen una reducción fiscal. La más notoria es la de los libros, a los que se les aplica el impuesto del 4%, el mismo para periódicos y revistas. Un poco más elevado es el de los conciertos, cine y teatro, situándose en el 10%. Sin embargo, las galerías de arte siguen sujetas al régimen general del 21%. La directiva europea del 2022 permitiría la ansiada rebaja, medida ya llevada a cabo por varios países de la Unión. Sin embargo, en España aún no se ha efectuado. Idoia Fernández reconoce no saber si tan siquiera existe intención gubernamental de ejecutarlo.
En cuanto al parón de relaciones con otros organismos, Idoia Fernández aclara que no es ni mucho menos una acción contra museos u otros rincones artísticos, vindicando que desde el consorcio admiran y aprecian la defensa de la cultura que estos difunden. No obstante, sin intención pecuniaria mantienen relaciones con ellos otorgando «préstamos» o «entrega de material gráfico». Durante el siguiente trimestre, esta ayuda estará inoperativa. La presidenta recalca que no significa que vayan a empezar a cobrar por el servicio, simplemente no atenderán ni contestarán a las peticiones.
No es la primera vez que el sector galerístico defiende una bajada de sus impuestos al valor añadido. En 2024 distribuyeron unas chapas donde se leía «IVA cultural, ¡ya!». En la Feria Internacional de Arte Contemporáneo, ARCO, del año pasado, 71 galerías patrias mantuvieron sus luces apagadas durante diez minutos en signo de protesta contra la inaplicación de la Directiva. La edición del 2026 de ARCO se sucederá en mitad de la reivindicación. De hecho, desde el consorcio han confirmado que se están preparando otras acciones, pero aún no están concretadas.
