El Cefot de Cáceres, motor cívico y económico ante la jura con el Rey
La próxima jura de bandera en el Centro de Formación de Tropa nº 1 (Cefot 1) contará con la presidencia del Rey Felipe VI, un gesto institucional que subraya la relevancia del centro para el Ejército de Tierra. El acto, previsto para el 24 de enero, no es solo ceremonial: funciona como catalizador económico y social para Cáceres. Más público, más pernoctaciones, más consumo.
El patrón se repite. Cada jura moviliza a cientos de familiares que llenan hoteles, mesas y comercios. El dato clave —poco citado— es la concentración temporal del gasto: en 48 horas se produce un pico que beneficia a negocios del casco histórico y a la periferia. No es un impacto difuso; es directo.
¿Por qué el Cefot es un pilar para Cáceres?
Impacto económico inmediato y verificable
| Flujo de visitantes | Familiares y allegados concentrados en fin de semana |
| Consumo local | Ocupación hotelera y restauración al alza |
| Visibilidad ciudad | Cobertura mediática nacional e institucional |
El Periódico Extremadura consiguieron testimonios vecinales, estos apuntan a lo esencial: “cada vez que hay una jura se llenan los bares, los comercios y los hoteles”. La frase resume una realidad que los indicadores confirman. No es turismo estacional; es actividad inducida por calendario militar.
Un símbolo compartido, no un recinto cerrado
- Presencia visible de los soldados en la vida diaria de la ciudad.
- Demanda ciudadana de actos más céntricos y abiertos.
- Memoria colectiva asociada a desfiles y juras en la plaza Mayor.
Identidad, arraigo y futuro del Cefot
El Cefot no es solo infraestructura. Es identidad. Los cacereños recuerdan la movilización ciudadana que frenó un traslado del centro hace años, una protesta que cristalizó el consenso social: el acuartelamiento debía quedarse. Aquella reacción explicó algo más profundo que la logística: el Cefot forma parte del relato urbano.
Quienes han accedido a sus instalaciones subrayan su amplitud y dotación, además de una ubicación funcional al sureste del casco urbano. El equilibrio es delicado: suficiente distancia operativa sin romper el vínculo con la ciudad. Esa ecuación explica su aceptación social.
Desde la perspectiva institucional, fuentes del ámbito de Defensa han señalado en distintas ocasiones que los centros de formación son nodos estratégicos de captación y cohesión, una valoración reiterada en informes oficiales durante la última década. El mensaje es claro: formar tropa también es proyectar territorio.
La visita del Rey, en este contexto, actúa como amplificador. Refuerza la visibilidad del Ejército, legitima el esfuerzo formativo y devuelve a Cáceres una imagen de centralidad nacional. No es un gesto rutinario; es señal.
Así, entre tradición, actividad económica y proyección institucional, el Cefot consolida su papel como pilar de Cáceres. Un pilar que, cada enero, se nota en la calle y se mide en mesas llenas, hoteles completos y una ciudad que vuelve a mirar al uniforme como parte de sí misma.
