El Ejército mueve ficha tras la denuncia: así afrontará el problema en un centro clave de formación
El Ministerio de Defensa, a través del Ejército de Tierra, ha comunicado la puesta en marcha de un plan específico para resolver una situación que había alcanzado un nivel de gravedad incompatible con la formación militar básica. La actuación se desarrollará en el acuartelamiento Santa Ana, sede del Centro de Formación de Tropa número 1 de Cáceres, uno de los principales destinos de los aspirantes que inician su carrera en las Fuerzas Armadas.
La intervención se produce tras las denuncias formuladas por la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), que alertó de la presencia continuada de roedores en las naves de alojamiento. Según la asociación, los animales se habían detectado tanto en dormitorios como en zonas comunes, espacios en los que los alumnos conviven, descansan y almacenan efectos personales.
Un programa integral para cumplir la normativa sanitaria
La respuesta oficial del Mando de Personal confirma la aplicación de un Programa Integral de Control de Roedores, diseñado para ajustarse a la normativa sanitaria vigente en instalaciones de uso colectivo. El objetivo es erradicar la plaga y prevenir su reaparición mediante un enfoque combinado de medidas estructurales, organizativas y de control.
El plan contempla una intensificación de las inspecciones técnicas. Hasta ahora se realizaban con una periodicidad quincenal, pero pasarán a ser semanales para garantizar un seguimiento continuo del estado de las instalaciones y de la eficacia de las medidas adoptadas.
Mejoras urgentes en los alojamientos
Entre las denominadas medidas pasivas destaca la renovación de los cerramientos en los dormitorios de los alumnos. El Ejército sustituirá las ventanas deterioradas por modelos abatibles en mejor estado, con el fin de eliminar puntos de entrada para los roedores.
Además, se procederá al sellado de grietas en paredes y techos y a la instalación de rejillas metálicas en la red de saneamiento. Estas actuaciones buscan impedir el acceso de animales a las zonas habitables, especialmente en los espacios donde pernoctan los nuevos efectivos.
Gestión de residuos y control del comportamiento interno
El programa también refuerza la gestión de residuos dentro del acuartelamiento. La retirada de desperdicios y el control de basuras se consideran elementos clave para evitar focos de atracción para los roedores, un problema recurrente en instalaciones con alta rotación de personal.
En paralelo, se impartirán charlas informativas dirigidas a los alumnos. El objetivo es concienciar sobre la importancia de no almacenar comida en taquillas, habitaciones o falsos techos, una práctica que, según la asociación denunciante, había contribuido a agravar la situación en las naves de alojamiento.
Nuevos sistemas de control y vigilancia continua
En el apartado de medidas activas, el Ejército de Tierra sustituirá las trampas de pegamento por sistemas considerados más eficaces. También se revisarán los portacebos con distintos rodenticidas, adaptándolos a las necesidades reales del recinto y a los protocolos de seguridad establecidos.
ATME ha señalado que mantendrá la vigilancia sobre la evolución del plan y el cumplimiento de los compromisos adquiridos. La asociación considera que la rápida actuación es esencial para garantizar unas condiciones de vida dignas y seguras para los militares en formación.
Desde el punto de vista institucional, el caso ha puesto el foco en el estado de algunas infraestructuras militares y en la necesidad de un mantenimiento constante. El Ejército de Tierra ha trasladado que estas actuaciones forman parte de un esfuerzo más amplio por asegurar la salubridad y habitabilidad de sus centros, un aspecto clave para la preparación y el bienestar del personal desde el primer día de servicio.
